El esquí, un mundo de colores

Pista negra Grandvalira
Pista negra Grandvalira / Grandvalira
  • Las pistas muestran su dificultad con un cartel identificativo al comienzo de la misma, así como las balizas que marcan su recorrido

  • Sin catalogar se encuentra el fuera de pista, que es responsabilidad total del usuario

Verdes, azules, rojas y negras. Cuatro colores básicos para cualquier amante de la nieve. Cuatro colores que a muchos no le dirán nada, pero que marcan la importancia de uno de los deportes más practicados cada invierno. Las pistas de esquí de todo el mundo, como si de un lenguaje universal se tratase, se encuentran diferenciadas según la dificultad con un cartel que identifica el nombre en el color correspondiente. También en el recorrido, mediante balizas, se indica su dificultad.

Las pistas negras son las más complejas, con desniveles que pueden superar los 50º

Su clasificación se realiza en cuatro niveles, ordenados de menor a mayor complejidad: Pistas verdes, pistas azules, pistas rojas y pistas negras. Parece evidente, pero para cualquier usuario principiante es recomendable ir paso a paso y experimentar en primer lugar con las más simples. El progreso y la práctica nos llevarán a alcanzar en algún momento las de color negro.

También apto para el esquí es el fuera de pista, aunque éste no se encuentra catalogado ni señalizado en las estaciones de montaña. En este caso la responsabilidad es siempre del esquiador y en esas zonas se debe tener especial precaución con los aludes.

Clasificación de pistas

Pistas verdes: Son las más sencillas y también las más transitadas. Los niños y los principiantes son el público objetivo de estas pistas que se caracterizan por su anchura y su escasa longitud –entre 500 metros y 1 kilómetro-. El descenso suele ser sencillo y en ellas apenas existen riesgos de accidente, pues la pendiente máxima se encuentra entre los 10 y los 15º de desnivel.

Las pistas verdes no existen en países como Italia o Suiza, donde toman su equivalencia otras de color azul. Por su parte, las rojas se encuentran entre las azules y las propias rojas que hay en España.

Pistas azules: Consideradas pistas de un nivel intermedio, de mayor dificultad que las verdes e ideales para todos aquellos que aún se encuentran aprendiendo. En ocasiones pueden inducir a engaño, pues dependiendo de la estación, pueden ser más complejas de lo que a priori parecen

Pistas rojas: En este caso se requiere un nivel medio-alto (necesario para acceder a ellas tener cierto control). Pistas más estrechas, con algunos obstáculos como árboles en su recorrido y pendientes que pueden superar los 40º. Así son las rojas, cuyo color ya advierte de la dificultad. Sinónimo de peligro.

Pistas negras: Sin lugar a dudas, las más espectaculares. Como sus vistas, puesto que se encuentran situadas en las cotas más altas. Sus desniveles pueden situarse por encima de los 50º, lo que hace de estas pistas tan empinadas un paraíso para todos aquellos esquiadores que cuentan con un nivel muy alto. A la hora de realizar los giros hace falta poseer una gran destreza.