Arte y gastronomía

Nerua Guggenheim, Bilbao
Nerua Guggenheim, Bilbao
  • Van de la mano, quizás ahora más que nunca cuando los emplatados, el servicio en sala y la vajilla son tan protagonistas como el producto, por eso no es raro que los museos, desde hace unos años, aumenten su oferta pictórica con el trabajo de cocineros patrios

Nerua. Museo Guggengheim de Bilbao. 3 Soles Repsol

Arzábal, Museo Reina Sofía

Arzábal, Museo Reina Sofía

Un anexo al edificio proyectado por Frank Gehry acoge este pequeño restaurante, que cuenta con 11 mesas, en el que Josean Alija presenta una cocina de vanguardia donde se reconocen sus raíces norteñas. Sobre todo, mucha verdura y juego con las texturas y los potentes caldos.

Arbolagaña. Museo de Bellas Artes de Bilbao. 1 Sol Repsol

Una vez dentro del restaurante, sobre las salas de exposición, se divisa el parque de Doña Casilda, de ahí puede que venga su nombre, de las vistas hacia los frondosos árboles que poblan uno de los parques más conocidos de la capital vizcaina. Destacan el servicio y el buen hacer dpnde siempre se miman los pescados, además de su surtida carta de vinos. Pertenece a la asociación gastronómica Slow Food.

Arzábal, Museo Reina Sofía, Madrid

Ars Natura

Ars Natura

De seis mesas en la taberna homónima en la zona del Retiro al mismísimo Museo Reina Sofía de Madrid. Mismos platos y misma esencia en un local amplio y de techos altos de donde no apetece marcharse. Como mucho, a la impresionante terraza que será en los días de primavera y verano, un oasis en mitad de Atocha con barra propia, parrilla y la posibilidad de comer platos como sus famosas croquetas con leche de oveja latxa o las alcachofas fritas. Arzábal es un restaurante del que no hay que pasar de largo.

La Sucursal. Instituto Valenciano de Arte Moderno. 1 Sol Repsol

En el que fuera el primer museo de arte moderno de España, Jorge de Andrés trabaja con una degustación con mucho mar y un exquisito diseño del emplatado. En su menú, de lo más ligero, hay espumas, gelatinas y muy buen producto.

Ars Natura. Centro de Interpretación Ambiental de Cuenca. 1 Sol Repsol

D´Miranda

D´Miranda

El cocinero Manuel de la Osa, famoso por sus recetas manchegas en Las Rejas (Las Pedroñeras) dirige este local en donde hay hasta cinco cartas diferentes. La gastronomia de la zona se vuelve aquí algo más vanguardista.

D’Miranda. Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer de Avilés. 1 Sol Repsol

El cocinero Koldo Miranda presenta una cocina donde técnica y tradición van de la mano. Además de conocer el entorno asturiano a través de los nueve platos de su menú degustación, se viaja, por ejemplo, con el brioche criollo y mollete magrebí.

Domus. Museo Domus Casa del Hombre de A Coruña

Domus

Domus

Ana Gago y Eduardo Pardo, madre e hijo, dejaron Casa Pardo para abrir este restaurante con vistas panorámicas sobre las playas de Orzán y Riazor. Más de 30 años de trabajo en restauración a sus espaldas avalan a esta familia de cocineros en donde Galicia se palpa en la carta.

Arriaga. Centro Cultural Memoria de Andalucía de Granada. 1 Sol Repsol.

El vasco Álvaro Arriaga lleva la tradición de los pintxos hasta Granada con su degustación raíces. En él se toman pequeñas raciones de txangurro, chuleta o alubias de Tolosa. También existe el degustación play, donde el comensal no sabe qué va a tomar. Todo con vistas a la Vega Granadina, Sierra Elvira y Sierra Nevada.