El nuevo PGOU pone importantes condiciones a futuros usos

JAVIER FDEZ. RUBIOSANTANDER

Él nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), aprobado inicialmente por el pleno del Ayuntamiento de Santander, recoge en una ficha urbanística una serie de importantes condicionantes para el cambio a uso residencial de la parcela. Fundamentalmente se contempla que, en caso de quererse construir pisos deberá disponerse antes de otro colegio en el municipio con características educativas equiparables, además de otros requisitos.

En el Área Específica 28, pues así se llama la zona en la que está inmerso el colegio, se posibilita un futuro uso residencial, para que, con los aprovechamientos generados, se construyera otro colegio. De este modo, y según declaró el concejal de urbanismo, Víctor Gil, el plan se cambió no para que el colegio desapareciera, sino para que Santander no perdiera un centro escolar.

¿Cuáles son los condicionantes? La ficha urbanística establece que se habrá de construir un aparcamiento subterráneo, del que serán cedidas 100 plazas al Ayuntamiento. Asimismo, el edificio central, que está catalogado, deberá conservarse y cederse en condiciones al municipio para que se le dé un uso dotacional.

Otra condición, no por última menos importante, es que la propiedad del colegio deberá construir o abrir otro centro en Santander para que así el Ayuntamiento pueda aprobar el cambio de uso. No será un colegio cualquiera. Deberá tener los ciclos educativos actuales, si no mejorados, y la Consejería de Educación debe aprobarlo.

«El Colegio Compañía de María ha desarrollado iniciativas en relación a un posible traslado de las instalaciones educativas», se dice en la ficha urbanística. Los parámetros urbanísticos se establecieron desde el conocimiento de esta intención de traslado. Asimismo, se ha tenido en cuenta que la zona está necesitada de dotaciones, espacios libres y aparcamientos.

La ficha establece un máximo de 145 viviendas.

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