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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Cultura

DE MARCHA - COMIC
Francisco Ortiz. Santander. 2º Premio

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Francisco Ortiz. Santander. 2º Premio
- ¿Cuáles son los clásicos en los que te inspiras? ¿Qué títulos te han marcado?

-Mike Mignola ('Hellboy'), Edward Gorey, Katsuhiro Otomo ('Akira' es una obra maestra, tanto el cómic como la película), Uderzo y, por supuesto, Gustavo Cotera y José Ramón Sánchez. En cine Tim Burton, en animación Brad Bird, y en caricaturas Sebastián Kruger.

-¿Cómo definirías tus creaciones?

-Soy un poco oscuro a la hora de plantear y desarrollar un idea, aunque si hay algo que me gusta es la variedad y no encasillarme en un estilo. Una historia puede darte a simple vista varias formas de contarla y hay que saber escoger la adecuada.

-¿Crees que te puedes dedicar profesionalmente a dibujar comics?

-Me encantaría. En la actualidad se consume mucho cómic pero no español, Marvel y DC se comen la tajada.

-¿Qué es más importante, un buen dibujo o una buena historia?

-El cómic ha de estar equilibrado tanto por la historia como por el dibujo, a pesar de que generalmente se parte primero de un buen guión. También cabe la posibilidad de tener en mente una imagen que quieras llevar a cabo y a partir de ahí desarrollar una posible idea.

-¿En qué consiste el cómic que enviaste que ha sido premiado en el concurso?

-Si he de ser sincero, la historia original era el guión de un corto, pero por motivos de incapacidad para llevarlo a cabo, se convirtió en este cómic. La historia cuenta la persecución de un ser mitológico de Cantabria por unos cazadores. Transcurre en 1933, previo a la guerra civil española. La idea de la que partí fue el abismo que parece haber entre el hombre y la madre naturaleza. El grupo de cazadores que persiguen al Ojáncano no saben lo que están persiguiendo, puesto que cazan y destruyen sin saber, les da exactamente igual. Nel, el protagonista, aún posee algo de esa inocencia y por lo tanto el Ojáncano, estando herido, le hace ver que sus sangres son del mismo color, pidiéndole sin palabras el porqué de su persecución. En un principio se me plantee realizarlo en acuarela, pero al final me decanté por la tinta y el claroscuro.

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