El primer ministro israelí sale al paso de las opiniones vertidas por el hermano de su mujer Sarah tachando a su homólogo estadounidense de "anti-judío"
Las críticas se producen en plena crisis con Washington a raíz de la decisión de ampliar los asentamientos en Jerusalén Este

En la imagen, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente de EEUU, Barack Obama, durante su último encuentro./ Archivo
Unas relaciones 'en peligro'
El anuncio coincidió con la visita de Biden a Israel para intentar relanzar el proceso de paz entre la ANP y los israelíes. La prensa israelí inmediatamente consignó el daño que podría causar esa decisión en las relaciones bilaterales y sostuvo que el "desliz" implicaba una humillación para Biden y el Gobierno norteamericano.
Apenas el vicepresidente despegó del aeropuerto Ben Gurion, Hillary Clinton afirmó, tras una reunión en la Casa Blanca, que "el anuncio, en el día de la visita de Biden, fue un insulto". La intensidad de las declaraciones de Clinton y de otros funcionarios de Obama obligó a Netanyahu a convocar a su Gabinete a una reunión extraordinaria para coordinar una respuesta e intentar bajar el tono de la disputa.
Pese a que Netanyahu reconoció que el anuncio se hizo en un mal momento y que tuvo consecuencias "lamentables" y "nocivas" para Israel, el premier no se refirió al polémico plan de viviendas ni anunció la suspensión del proyecto. Ante la nueva bofetada, EEUU suspendió ayer el viaje de su enviado especial para Medio Oriente, George Mitchell, tensando aún más las cuerdas con Israel.
En medio de la peor escalada de
tensión diplomática entre Estados Unidos e Israel en casi dos décadas, a Benjamín Netanyahu se le empiezan a acumular los problemas. Mientras el jefe del Gobierno israelí intenta enderezar desde su despacho la situación con Washington, después de que su principal aliado considerase un "insulto" y un "desafío abierto" el anuncio de la
construcción de 1600 viviendas en Jerusalén Oriental, las cosas en casa se le ponen difíciles.
El hermano de su mujer Sarah, Hagai Ben-Artzi, muy crítico con su política y persona, entraba esta mañana en directo en un programa de la radio del Ejército para 'despotricar' contra el presidente estadounidense al que tachaba de "antisemita, anti-israelí y anti-judío". Preguntado por las críticas de Obama hacia Netanyahu respecto a Jerusalén Este, el cuñado respondía: "cuando un presidente antisemita llega al cargo en EEUU tenemos que decir que no nos rendiremos". Por ello, pedía públicamente a
Netanyahu que diga "no" a las interferencias estadounidenses en Jerusalén. Según él, a Obama "no sólo no le gusta el primer ministro, sino que tampoco le gusta la gente de Israel".
Nada más escucharle, el primer ministro israelí se ha desmarcado rápidamente de estas opiniones. "Me opongo firmemente a las palabras de Hagai Ben-Artzi. Tengo gran aprecio por el compromiso del presidente Obama con la seguridad de Israel, que ha expresado en muchas ocasiones, y con los profundos lazos entre los dos países".
Las críticas del mediático cuñado llegan en plena crisis con Washington a raíz de la 'bofetada' al vicepresidente estadounidense Joe Biden durante su gira por Oriente Medio. Tanto el Gobierno de Obama como anteriores administraciones han rechazado la expansión de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos, por considerarla un serio obstáculo para alcanzar la paz. Este nuevo frente de tormenta con Israel significa un importante traspié para Obama, que ve peligrar la firma de un
acuerdo de paz entre palestinos e israelíes, uno de sus objetivos en política exterior y sueño de varios de sus predecesores.