Censura los "obstáculos" de España y Francia y desea "llevar esta oportunidad hasta el final"
Recuerda que han transcurrido diez meses "desde que declaró el alto al fuego permanente"
Fotografía de los integrantes de la comisión internacional de verificación del alto el fuego./Foto: F. Gómez | Vídeo: Ep
López rechaza "hacer el juego" a ETA y exige su desaparición
El lehendakari, Patxi López, ha recordado que no comenta los comunicados de ETA, "y menos uno que no aporta ninguna novedad" porque lo que hace es "saludar y dar la bienvenida a los verificadores y mediadores, que es algo que les encanta", y no habla de su disolución.
López ha censurado dicha Comisión de Verificación, pues ha advertido de que no se sabe "quién media", tras lo cual ha insistido en que el comunicado de ETA "forma parte de alguien que está queriendo marcar una agenda". "Los demás no debiéramos de caer en el error de volver a hacerles la campaña como hicimos en las elecciones municipales y forales. Me gustaría que todo el mundo tuviera la cautela de no hacer la campaña a quien no se la merece", ha explicado.
ETA ha pedido a los Gobiernos español y francés que acepten la
Comisión Internacional de Verificación dada a conocer esta semana y se ha ofrecido a "colaborar" en su labor. Además, aunque ha censurado los "obstáculos" de España y Francia al proceso, ha manifestado que su "deseo" es "llevar esta oportunidad hasta el final".
En un comunicado remitido Berria y Gara, ETA recuerda que han transcurrido casi diez meses "desde que ETA declaró el alto al fuego permanente que la comunidad internacional podría confirmar". Según manifiesta, con esa decisión "unilalteral" pretende "sumarse a la trayectoria dibujada por el acuerdo de Gernika", después de manifestar "el firme compromiso con la superación del conflicto político y el final de la confrontación armada". "Desde entonces, ETA está trabajando duro para encauzar el proceso, tal como se ha podido ver en los actos públicos y también en el trabajo silencioso que no tiene reflejo público", asegura en el comunicado. Y acusa a España y Francia de que "no han hecho sino poner obstáculos", en alusión a las detenciones, "torturas salvajes", mantenimiento de la política penitenciaria o la ilegalización de la izquierda abertzale.
Además, advierte de que ambos estados "están respondiendo con intenciones represivas ante el esfuerzo de ETA para encauzar la solución del conflicto" así como "ante los medios" que "establece" con este objetivo: "Quisieron bloquear la creación de la comisión de verificación, negando su oficialidad. Porque la verificación del alto al fuego dejará en evidencia las excusas que utilizan ante la ciudadanía vasca y a nivel internacional, y porque hará que todavía sean más incomprensibles que no se den pasos en la solución", dicen los terroristas.
Según manifiesta, "ante el alto, la intención de bloqueo y la cerrazón", ETA "ha respondido ofreciendo una solución, mostrando su disposición a dar por buena la comisión de verificación que no tendrá aceptación oficial". Seguidamente, la banda terrorista acepta la comisión internacional de verificación, se compromete a "ayudar" y agrega que "el paso que se ha dado tendría que ser un antecedente de los compromisos de todas las partes que necesita la solución del conflicto".
Reivindicaciones
También reivindica "el respeto a los derechos fundamentales de los presos, el respeto a la actividad política de la izquierda abertzale, y la finalización de las detenciones y las persecuciones", tareas que califica de "urgentes". "Adoptar en todas ellas compromisos y el que todas las partes muestren volunta para hacer frente a la solución en su totalidad, nos puede llevar a dar pasos decisivos e irreversibles en el proceso", precisa.
Por último, hace un llamamiento a los gobiernos español y francés, para que "acepten la comisión internacional de verificación". También les instan a "dejar de lado la represión y las vías de imposición" para "moverse en la solución" mediante el cumplimiento, entre otros aspectos, de "las peticiones que se les realiza en el acuerdo de Gernika".
La comisión esta integrada por Ram Manikkalingam, director del Grupo de Asesores para el Diálogo (DAG) de Amsterdam; Ronnie Kasrils, colaborador muy directo de Nelson Mandela en Sudáfrica tanto en los tiempos de conflicto como en los de paz; Raymond Kendall, secretario general de Interpol entre 1985 y 2000, y Chris Maccabe, protagonista de las negociaciones que llevaron al Acuerdo de Viernes Santo en Irlanda. Junto a ellos están Satish Nambiar, vicejefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas en la India y que dirigió la misión de la fuerza de protección de la ONU en los Balcanes en 1992 y 1993, y la holandesa Fleur Ravensbergen, que actuará como coordinadora de los trabajos.