Argumenta que el texto no tiene en cuenta todas sus preocupaciones y las de sus aliados
La negativa occidental a retirar una alusión a la dimisión de El-Asad frustra el consenso

El embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin. / Justin Lane (Efe)
La represión de las fuerzas del régimen deja otros 28 muertos
Al menos 28 personas, entre ellas tres niños y tres soldados desertores, han muerto hoy por la represión de las fuerzas del régimen sirio de Bachar El Asad, según han informado los opositores Comités de Coordinación Local (CCL).
Nueve de las víctimas fallecieron en la localidad de Daria, situada en Rif Damasco, escenario en los últimos días de enfrentamientos violentos entre soldados desertores y las fuerzas leales al régimen. Los CCL han explicado que los tres soldados insurgentes murieron en enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales en esa localidad, donde además murieron seis civiles.
Además, la fuente ha añadido que siete de los muertos perecieron en la provincia de Idleb, cinco en Alepo y tres en Hama, donde desertó un grupo de agentes de las fuerzas de seguridad en la localidad de Al Zafaraniya. El grupo opositor ha agregado que el resto de los fallecidos se registraron en las provincias de Homs, Deraa y Rif Damasco.
Rusia ha rechazado el último borrador de la
resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Siria con el argumento de que no tiene en cuenta todas sus preocupaciones y las de sus aliados sobre la situación en el país árabe.
"Hemos recibido el texto. Algunas de nuestras preocupaciones y las de nuestros correligionarios han sido tomadas en cuenta, pero, de todas formas, esto no es suficiente para que lo apoyemos en su formato actual", ha asegurado Guennadi Gatílov, viceministro de Exteriores ruso, a la agencia Interfax.
El diplomático ruso ha indicado que Moscú "está dispuesta a continuar las consultas sobre el proyecto de resolución teniendo en cuenta sus posturas de principio". "Seguimos teniendo preocupaciones sobre el contenido de ese texto. Esperamos que las consultas prosigan durante los próximos días", ha agregado. En respuesta a la pregunta sobre si mañana o pasado habrá una votación sobre el actual proyecto de resolución presentado por Marruecos, Gatílov ha respondido: "No, no la habrá".
El embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin, advirtió la víspera de que Moscú recurriría al veto si el Consejo de Seguridad convocara una votación sobre el borrador. "Esto es como un montaña rusa", afirmó Churkin para describir la tensión que se vive durante los debates del Consejo de Seguridad, al que Estados Unidos ha llamado a actuar para frenar la violencia en el país árabe.
Según la prensa, los miembros del Consejo estuvieron a punto de lograr un acuerdo, pero la negativa de Occidente a retirar una frase que aludía a la demanda de dimisión del líder sirio, Bachar El-Asad, frustró el consenso.
El guión libio
El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que Moscú no permitirá nunca la adopción de una resolución que allane el camino para una intervención militar en Siria e incluya una demanda de renuncia de El-Asad. "La política rusa no consiste en pedir a alguien que dimita. Los cambios de régimen no son nuestra profesión", manifestó durante un viaje a Australia.
A su vez, la Cancillería rusa ha descartado que el Kremlin se plantee "dar luz verde para una intervención militar estadounidense contra Irán a cambio de la no injerencia occidental en los asuntos sirios". "No hay nada más alejado de la verdad (...). Rusia se guía de forma estricta y consecuentemente por los principios del derecho internacional, y considera inaceptable cualquier intento de imponer desde fuera recetas para superar la crisis interna en Siria", señala el comunicado. La Cancillería insiste en que "un arreglo duradero solo es posible a través del diálogo amplio y directo entre las autoridades y la oposición, sin condición previa alguna".
Moscú acusa a EE UU de querer aplicar en Siria el guión libio: sanciones internacionales, embargo aéreo, intervención militar occidental y cambio de régimen. Rusia ya vetó en octubre junto a China un proyecto europeo de condena a Damasco por la represión violenta de las manifestaciones opositoras.
Según los analistas, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, quien probablemente será elegido presidente en las elecciones de marzo, no permitirá la repetición del escenario de Libia, donde Moscú perdió miles de millones de dólares en contratos de armas. Entonces, Putin tachó de "llamamiento a las cruzadas" la resolución 1973 de la ONU que permitió la intervención militar aliada y condujo al derrocamiento y asesinato del dictador libio, Muamar Gadafi.