
La nobel de la Paz y periodista yemení Tawakkul Karman./ Ap
La UE y EE UU anuncian nuevas sanciones contra el régimen
La secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, ha condenado en Sofía el veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU a la resolución sobre la crisis en Siria y ha advertido del peligro de una guerra civil en ese país y ha amenazado con nuevas sanciones.
EE UU iniciará una serie de consultas diplomáticas con socios de todo el mundo para aumentar la presión sobre el régimen sirio. Según Clinton, el Gobierno de EE UU trabajará para establecer nuevas sanciones regionales e internacionales contra Siria e además reforzar las ya existentes. "Trabajaremos para cortar los suministros de armamento para el régimen sirio y haremos públicos los países que apoyan este régimen de forma financiera", advirtió la secretaria de Estado.
En la misma línea se ha mostrado la alta representante de la UE, Catherine Ashton, quien ha lamentado el nuevo veto de Rusia y China, el Consejo de Seguridad y ha recordado que la UE sigue apoyando todos los esfuerzos de la Liga Árabe y ha pedido de nuevo a todos los países de la ONU que asuman sus responsabilidades. "Ha llegado la hora de hablar con una sola voz y pedir el final del baño de sangre y un futuro democrático para Siria. Condenamos la matanza y apoyamos a la población siria contra el régimen represivo", ha añadido
La jefa de la diplomacia europea ha solicitado además a El-Asad, que saque al Ejército de las ciudades cercadas y que se retire "para permitir una transición pacífica, por el bien de su país".
Oriente Próximo ha criticado con dureza el veto de Rusia y China a la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Siria en la última jornada de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), dedicada a la 'Primavera árabe'. Representantes de Yemen, Catar, Turquía, Túnez y Egipto -en su mayoría primeros ministros y titulares de Exteriores- cargaron contra el mal uso de la capacidad de veto de Moscú y Pekín, contra la lógica subyacente en el bloqueo y corresponsabilizaron a Rusia y China de las masacres del régimen de Bachar el Asad.
La nobel de la Paz y periodista yemení Tawakkul Karman ha abierto la sesión y acusado a Rusia y China de cargar con la "responsabilidad moral y humana" de las "masacres diarias" en Siria, que suman más de 6.000 muertos, y de haber "respaldado vergonzosamente" al "régimen criminal" de Asad, lo que desató los aplausos del público.
El ministro turco de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu, ha argumentado que Rusia y China "no votaron ayer basándose en las realidades actuales", sino según "la lógica de la Guerra Fría". Los cambios que está viviendo Oriente Próximo se deben en gran medida a que en la región aún prevalecen "estructuras de la guerra fría" y "regímenes arcaicos", ha agregado. "Ahora es tiempo para el cambio. Las estructuras de la guerra fría serán eliminadas o transformadas. No queremos dos frentes en nuestra región", ha afirmado Davutoglu.
Hamadi Jebali, primer ministro de Túnez, ha afirmado que Rusia y China han "empleado mal" su derecho a veto y que debería replantearse esta fórmula para que el Consejo de Seguridad pueda llevar a cabo sus funciones.
Intervención militar
Jalid Mohamed Al-Attiyah, ministro catarí de Exteriores, ha criticado la postura de Moscú y Pekín, que tras asegurar que aceptarían la propuesta de la Liga Árabe, vetaron la resolución. Ha explicado que el texto votado se había modificado para "satisfacer sus egos" -que no querían justificar una intervención militar ni un derrocamiento violento del régimen- pero no quisieron respaldarlo. "Ayer fue un día triste", ha asegurado tras reiterar que es fundamental que la solución al conflicto sirio sea una propuesta árabe.
Pese al revés de Nueva York, la yemení Karman ha instado a la comunidad internacional a no "ahorrar ningún esfuerzo para proteger al pueblo sirio" y les conminó a expulsar a los embajadores sirios de sus países y a retirar sus legaciones diplomáticas de Damasco, una propuesta que respaldó Jebali. Además, la nobel de la Paz ha exigido el apoyo de la comunidad internacional para que la "democracia" y la "justicia" lleguen a Oriente Medio, y se ataje así la "inestabilidad" y la "inseguridad" en la región.
Sobre el programa nuclear iraní, todos los participantes han subrayado que la intervención militar es la peor opción y abogaron por redoblar los esfuerzos negociadores. Al-Attiyah ha afirmado que el ataque exterior "no es la solución" y que un embargo sólo "empeoraría la situación", por lo que ha instado a un "diálogo serio" que ponga fin a la escalada de tensiones. Davutoglu ha señalado que la militar es "la peor opción", porque crearía un "desastre en la región", y recordó que las sanciones contra Teherán no han surtido efecto hasta el momento.
Por último, el ministro egipcio de Exteriores, Mohamed Amr, ha aprovechado su intervención para mostrarse optimista con respecto al futuro de su país, pese a los últimos incidentes. "Egipto se acerca a un período prometedor. Los que consiguieron derrocar al régimen hace un año levantarán el nuevo sistema",ha asegurado.
La MSC, una iniciativa privada con 48 años de trayectoria, ha congregado este año, entre otros, a la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, al presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, al primer ministro italiano, Mario Monti, y a los ministros de Exteriores de Francia, Alain Juppé, Alemania, Guido Westerwelle, Rusia, Serguéi Lavrov, y España, José Manuel García-Margallo