El presidente del Gobierno pide tiempo "a la hora de cosechar resultados" durante su comparecencia para informar sobre el último Consejo Europeo
Anuncia que el viernes se aprobará una reforma laboral "amplia y profunda", a la vez que "equilibrada y útil" para la consecución de la competitividad, la contratación y el empleo estable
Hace hincapié en que "la UE no nos obliga a nada", que España decidió "entrar en el club"
Rubalcaba arremete contra la decisión del Gobierno de aguardar a finales de marzo para presentar los Presupuestos, justo después de las elecciones andaluzas
Rajoy, en la tribuna del Congreso. / Foto: Emilio Naranjo (Efe) | Vídeo: Atlas
Es difícil imaginar un punto de partida peor para esta legislatura
Rajoy
Lo que usted dice de que ha subido los impuestos porque el déficit encontrado era superior no es la verdad
Rubalcaba
El severo plan de ajuste que comenzó a desarrollar el Gobierno el pasado 30 de diciembre, en especial la subida del IRPF, no tendrá consecuencias beneficiosas a corto plazo en materia de empleo. Así lo ha anunciado esta mañana Mariano Rajoy durante su primera comparencia ante el Congreso, que llega 50 días después de su toma de investidura.
Es más, el presidente ha vaticinado que "por desgracia" las cifras del desempleo "empeorarán en 2012". Ha puesto en valor, no obstante, su esperanza de que las tres grandes reformas que piensa poner en práctica en el primer trimestre de 2012, en especial la laboral que aprobará el Consejo de Ministros el próximo viernes, darán sus frutos. "Tenemos que contar con el tiempo, no, como ya se ha visto, a la hora de actuar, pero sí, irremediablemente, a la hora de cosechar los resultados", ha apostillado. Rajoy ha mostrado su convicción de que los frutos llegarán "si desterramos las improvisiones, evitamos bandazos y somos tenaces en la aplicación de las medidas, sin desmayar, hasta lograr lo que deseamos".
El líder del Ejecutivo ha iniciado su intervención lamentándose de que es "difícil imaginar un punto de partida peor para esta legislatura, un punto del que ningún gobierno quisiera arrancar". Un argumento que no ha querido convertir en excusa ni en un salvoconducto para atenuar la responsabilidad del nuevo Gobierno, porque "en política no existe la herencia a efecto de inventario", una tesis que, sin embargo, no ponen en práctica sus ministros.
Sí ha querido ponderar que la Unión Europea "no nos obliga a nada", a diferencia de lo que ocurrió en los últimos años de la pasada legislatura, sino que "nos obligamos nosotros", ha remachado. Rajoy ha confesado que "es evidente" que España está hoy "muy lejos de cumplir con los compromisos que aceptamos en su día y por ello sufre la presión de los mercados".
Estreno de Rubalcaba
La primera réplica ha llegado desde la bancada socialista. Alfredo Pérez Rubalcaba, que estrenaba su doble condición de secretario general del PSOE y líder de la oposición, ha comenzado con contundencia. "Lo que usted dice de que ha subido los impuestos porque el déficit encontrado era superior no es la verdad", ha espetado.
Rubalcaba ha negado que Rajoy pueda aludir "sorpresa", porque los 16.000 millones de ajuste que acometió el 30 de diciembre "eran los previstos en el pacto de estabilidad para pasar del 6% al 4,4% de déficit". Por ello ha retado al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a que haga público de una vez qué administraciones son las responsables de la desviación del déficit. A juicio del portavoz socialista, son las comunidades autónomas, que ahora deberán acometer su propio ajuste.
Rubalcaba también ha arremetido contra la decisión del Gobierno de aguardar a finales de marzo para presentar los Presupuestos Generales del Estado para 2012. Ha calificado de "peculiar disculpa" la justificación de que no las presentará hasta que conozca las previsiones macroeconómicas de la Unión Europeo. "Ningún país lo hace", ha enfatizado. El número uno del PSOE ha explicado su propia teoría ante lo que considera un retraso injustificado: "La sospechosa coincidencia entre el plazo anunciado de finales de marzo y las elecciones andaluzas que son el 25 de marzo".
Rubalcaba ha dicho estar convencido de que el Gobierno "sabe perfectamente" lo que tiene que hacer con los Presupuestos, pero "no quiere que se sepa" antes de los comicios andaluces, ya que entienden que podría ser negativo para las aspiraciones electorales del PP andaluz.