RTVE cierra el ejercicio de 2011 con un déficit de 29 millones de euros
El Consejo de Administración de RTVE ha aprobado finalmente este martes, con varios meses de retraso, las cuentas del ejercicio 2011, que se han cerrado con un déficit de 29 millones de euros, a la espera de que las empresas de telecomunicaciones y las cadenas privadas desembolsen alrededor de 60 millones de euros, que están pendientes de cobro, según han afirmado a Europa Press fuentes de la corporación.
RTVE debería haber formulado sus cuentas antes del 31 de marzo para ser aprobadas por la junta de accionistas de la SEPI a finales de junio. sin embargo, el Consejo de Administración decidió que no podía formular las cuentas correspondientes al ejercicio 2011, al no haber un presidente ejecutivo con competencias para hacerlo, ya que según la ley al presidente le corresponde formular las cuentas y al Consejo de Administración aprobarlas o rechazarlas.
Los 29 millones de déficit con los que ahora se ha cerrado el ejercicio suponen una mejora del 38,4 por ciento respecto a los 47,1 millones de déficit con los que cerró el ejercicio de 2010 y del 42 por ciento en relación a la previsión de 50 millones de euros de déficit que realizó el expresidente Alberto Oliart en junio de 2011, unas semanas antes de presentar su dimisión.
Fuentes de la corporación han destacado que esta desviación de 29 millones de euros no implica que RTVE no haya cumplido con el objetivo de equilibrio presupuestario, ya que están pendientes de cobrar alrededor de 60 millones de euros de las empresas de telecomunicaciones y las cadenas de televisiones. "El equilibrio de gastos e ingresos está", han subrayado las mismas fuentes.
Según la Ley de Financiación de RTVE, las empresas de telecomunicaciones están obligadas a aportar a RTVE el 0,9 por ciento de sus ingresos; las cadenas privadas en abierto, el 3 por ciento, y las de pago, el 1,5 por ciento.
Sin embargo, las empresas de telecomunicaciones y las cadenas llevan desde que se aprobó la norma recurriendo estos pagos, al entender que la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) y RTVE interpretan la base de ingresos sobre la que se debe aplicar la tasa de una manera demasiado amplia, lo que ha provocado retrasos en los pagos y que RTVE haya cerrado en déficit desde 2010, primer ejercicio completo en el que se sustituyó la publicidad por este nuevo tributo.
El Pleno del Congreso ha aprobado definitivamente hoy la reforma de la Ley General de Comunicación Audiovisual, que flexibiliza la gestión de las televisiones autonómicas y permite la entrada de empresas privadas. Inicialmente, estaba previsto que la reforma se aprobase la semana pasada en el Pleno del Senado. Sin embargo, la aprobación de la norma se ha retrasado al incluir la Cámara Alta una enmienda, acordada entre todos los grupos a última hora, para recuperar una mención expresa a la prohibición de la pornografía y la violencia gratuita que se había retirado del texto durante su trámite en el Congreso.
La reforma, que modifica la aprobada por el anterior Ejecutivo en 2010, fue enviada a las Cortes por el Consejo de Ministros a finales de abril y ha sido tramitada por el trámite de urgencia. Durante su tramitación, los grupos de la oposición se han quejado de que la reforma supone una invasión en las competencias autonómicas, mientras que el PP ha negado este extremo y ha defendido la necesidad de la medida para reducir la deuda de las autonomías.
La nueva ley permitirá a los gobiernos autonómicos decidir qué hacen con sus televisiones autonómicas: si quieren mantener o no este servicio y si quieren prestarlo directamente o encargar la gestión a una empresa privada. En caso de quedarse con la gestión, no podrán tener déficit porque "no se permitirán desequilibrios en los presupuestos".
Hasta el momento, la Comunidad Valenciana, Madrid y Castilla-La Mancha ya han avanzado su intención de aprovechar la reforma del régimen de gestión de las televisiones autonómicas aprobada por el Gobierno para privatizar la gestión o los servicios informativos de sus televisiones públicas, mientras que otras comunidades ya tienen 'de facto' algunos de los servicios de sus cadenas subcontratados a empresas privadas.
Las televisiones públicas cerraron el 2010 con unas pérdidas de 536 millones de euros, un 3% menos que en 2009, que supusieron un coste neto -con la compensación de los ingresos publicitarios- para cada hogar español de 152 euros, un 5,6% más que el año anterior, según el V Informe Económico sobre la Televisión Pública en España elaborado por Deloitte para la Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA).
Enmienda sobre la pornografía
Durante su paso por el Senado, todos los grupos llegaron a un acuerdo para incorporar al texto de la reforma una enmienda, a propuesta del PSOE, para reincorporar al texto de la ley una mención expresa a la prohibición de emitir en abierto pornografía y violencia gratuita que se había retirado en el Congreso.
La enmienda vuelve a cambiar el artículo 7.2 de la Ley Audiovisual, que ya modificó el Congreso, y establece que "está prohibida la emisión de contenidos audiovisuales que puedan perjudicar seriamente el desarrollo físico, mental o moral de los menores, y en particular, la de aquellos programas que incluyan escenas de pornografía, maltrato, violencia de género o violencia gratuita".
La prohibición expresa a la pornografía y la violencia gratuita se quitó del texto, en virtud de una enmienda del PP, acordada con el resto de grupos salvo ERC, para reforzar el control parental de los contenidos televisivos. En este sentido, aunque se eliminó la referencia expresa se mantuvo una prohibición genérica de emitir "contenidos audiovisuales que puedan perjudicar seriamente el desarrollo físico, mental o moral de los menores".
No obstante, tanto la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de los Medios de España (iCmedia) como la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) entendieron que la modificación podía implicar sanciones para España por parte de las autoridades europeas y permitir que se interpretara que la pornografía y la violencia gratuita estaba permitida en la televisión.