La Guardia Civil desmantela un punto de venta de cocaína en San Miguel de Aras

Una de las detenciones realizadas por la Guardia Civil en la casa de San Miguel de Aras./OPC
Una de las detenciones realizadas por la Guardia Civil en la casa de San Miguel de Aras. / OPC

Se han realizado cinco detenciones e intervenido dentro de una casa alquilada diversas cantidades de cocaína, hachís, dinero y básculas de precisión

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La Guardia Civil ha desactivado un punto de venta de droga en una vivienda de la localidad de San Miguel de Aras-Voto, lugar donde se ha procedido a la detención de cinco personas de entre 26 y 41 años, cuatro hombres y una mujer, como presuntos autores de un delito contra la salud pública.

La investigación, dirigida por la titular del Juzgado de Instrucción nº 2 de Laredo y desarrollada por los equipos de Policía Judicial de la Guardia Civil de Castro Urdiales y Laredo con el apoyo de otras unidades, ha podido establecer que este punto de distribución de cocaína daba servicio a consumidores de la zona de Voto, Santoña, Colindres, Laredo y Ampuero, entre otras localidades. En el registro domiciliario realizado se intervino cocaína en roca, hachís, casi 2.500 euros en metálico, dos básculas de precisión y teléfonos móviles.

Más sucesos

Gracias a la colaboración ciudadana, la Guardia Civil comenzó hace unos dos meses la 'Operación Regleta', una investigación sobre una vivienda unifamiliar alquilada de la localidad de San Miguel de Aras, donde se sospechaba se pudiera estar realizando distribución de drogas y que había causado alarma entre la población, hasta el punto de conocerse el lugar con el sobrenombre de un determinado supermercado.

En las vigilancias realizadas sobre la misma llegaron a observarse algunos días la presencia de hasta ocho vehículos a la vez y constantes movimientos de personas conocedoras de consumo de estupefacientes.

Se intentaron deshacer de la droga

Con todas las pruebas recabadas en la fase de investigación, la tarde del pasado 1 de diciembre la Guardia Civil decidió explotar la operación, coincidiendo con el momento en que se encontraba un posible comprador en la vivienda.

El acceso a la vivienda por los agentes «no fue sencillo», explica la Guardia Civil, al encontrarse dos perros de raza peligrosa sueltos. Una vez que los ocupantes se vieron sorprendidos por los agentes intentaron deshacerse de la droga y de una báscula de precisión, pero no lo consiguieron gracias al despliegue que los guardias habían realizado previamente.

Finalizado el registro se trasladó a los detenidos a las dependencias de la Guardia Civil, donde se continuó con la instrucción de las diligencias.

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