Comienza el montaje de la nueva piscina cubierta de Los Corrales

Los operarios están realizando ya el montaje de las piezas prefabricadas que darán forma a la futura piscina climatizada de Los Corrales. / CAVIA
Los operarios están realizando ya el montaje de las piezas prefabricadas que darán forma a la futura piscina climatizada de Los Corrales. / CAVIA

El material de madera ha llegado ya desde centro Europa y comienza a ensamblarse como las piezas de un puzle

NACHO CAVIA LOS CORRALES.

La futura piscina cubierta de Los Corrales de Buelna empieza a ser una realidad, con el montaje de una estructura especial que irá encajando piezas como un puzle hasta dar forma a un edificio bien distinto al anterior, dejando de lado las curvas originales. La madera laminada irá uniéndose como un «tente», decía ayer el concejal de Obras y Urbanismo, Luis Ignacio Argumosa Abascal, agilizando el acabado de la estructura principal, mirando al 17 de julio, fecha en la que finaliza el plazo de construcción. «La intención es acabar en plazo, pero queremos garantías más que urgencias, porque las prisas no son buenas», dijo.

Una vez finalicen las obras se sentarán las partes a analizar cómo está la instalación, qué se puede hacer o qué hay que mejorar y, por último, «valorar» con Serviocio, la empresa adjudicataria del servicio, la posible fecha de reapertura.

«Ha podido parecer que se había paralizado la obra pero la espera se ha debido a la fabricación en centro Europa de las piezas que darán forma a los laterales y la cubierta, fabricación y premontaje para facilitar ahora la construcción», explicó.

En cuanto a la apertura, reconoció que «es importarla abrirla, pero se hará con todas las garantías de seguridad», dijo Argumosa. Explicó que una vez terminadas las obras se debatirá sobre posibles mejoras, «porque la estructura se había quedado obsoleta en algunos puntos, como los suelos o la ausencia de baños para minusválidos».

En todo caso, añadió que en menos de dos años habrá que sacar de nuevo a concurso la explotación de la instalación y en ese momento se podría aprovechar para incluir en las condiciones de adjudicación mejoras necesarias.

Insistió en que la «prioridad» es dejar una estructura «segura» para abrir «con todas las garantías para usuarios y personal». Pero advirtió que, por lo demás, el interior de la planta baja será el que había antes de la demolición del edificio, con los únicos cambios que provocará el levantar paredes verticales, sin curvas, ganando espacio en la primera planta para la zona de gimnasio. «El principal cambio será el que acabaremos con el peligro que suponía la anterior estructura y levantamos un edificio seguro», apuntó.

Lo cierto es que hasta septiembre se contará con las piscinas de verano, con lo que la vista está puesta en el inicio del próximo curso escolar como fecha idónea para reabrir la instalación.

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