Comienza la reordenación del tráfico en los barrios al norte de Los Corrales

Visita de la alcaldesa, Josefina González, y el concejal de Obras, Ignacio Argumosa, al nuevo vial/
Visita de la alcaldesa, Josefina González, y el concejal de Obras, Ignacio Argumosa, al nuevo vial

La empresa Senor ha iniciado la apertura de un nuevo vial paralelo a la calle Ramón y Cajal

Nacho Cavia
NACHO CAVIASantander

La empresa Senor ha comenzado ya los trabajos de apertura de un nuevo vial en Los Corrales de Buelna como parte de la reordenación del tráfico al norte del municipio, entre los barrios de Lombera y el Bardalón, un peligroso punto negro de las carreteras locales. Un arranque que se produce al día siguiente de la publicación de la formalización del contrato de adjudicación, firmado con un presupuesto de 217.000, lo que supone un ahorro de 83.000 euros frente al precio de salida a licitación.

El concejal de Obras y Urbanismo, el regionalista Luis Ignacio Argumosa Abascal, explicó que las obras consistirán en la apertura del nuevo vial, la urbanización del entorno y una nueva rotonda de acceso a la bifurcación de la única vía actual, «eliminando uno de los puntos conflictivos de tráfico en el barrio de Lombera».

El edil se felicitó por «poder acometer arreglos de importancia en barrios habitualmente olvidados y que también necesitan del apoyo de los equipos de gobierno municipales». Algo que, dijo, tendrá continuidad con planes de asfaltado como los que llegarán a Lobao, San Andrés, San Mateo, Coo y dos calles céntricas de Los Corrales de Buelna. Antes se asfaltó el barrio de Nuestra Señora de Las Caldas y Penías, La Quintana y San Román en Somahoz o la carretera principal de Barros, «tratando de llegar lo más lejos posible en la mejora de los pueblos y barrios tradicionalmente más desatendidos».

La intención es acabar para siempre con uno de los puntos negros de tráfico más peligroso del casco urbano, un tramo de carretera en el barrio de Lombera estrecho, de doble sentido, en curva y sin ninguna visibilidad que ha causado ya varios accidentes y más de un susto. Para que esa situación no vaya a más, desde la Concejalía de Obras e Infraestructuras se lleva trabajando desde el inicio de la legislatura en la búsqueda de una solución que supondrá la remodelación del tráfico en ese barrio, desde la rotonda de acceso al viaducto que salva las vías del tren hasta la entrada al parque Juan XXIII, cambiando la actual fisonomía de la calle Ramón y Cajal.

Las obras consistirán en la reducción de la rotonda existente al final del viaducto para facilitar el tránsito de grandes transportes y habilitar la salida hacia la nueva calle que se abrirá en lo que es ahora una parcela degradada. La rotonda se extenderá hacia el norte, urbanizando ese espacio hasta una casa que servirá como separación para los dos sentidos que se habilitarán en la carretera que llega de Juan XXIII al viaducto. Además se garantizará la seguridad de los peatones con la construcción de aceras, asfaltado, señalización, saneamiento y alcantarillado

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