El Gobierno invierte cinco millones en la primera fase de la mejora de la carretera Iguña-Toranzo

La carretera, que será ensanchada hasta los seis metros, verá aumentada su seguridad./Luis Palomeque
La carretera, que será ensanchada hasta los seis metros, verá aumentada su seguridad. / Luis Palomeque

Revilla y Mazón presentaron en Anievas el proyecto de mejora de un tramo de seis kilómetros entre Arenas y Villasuso

Nacho Cavia
NACHO CAVIALos Corrales de Buelna

Los vecinos de Anievas han tenido que esperar 15 años para asistir a la presentación del proyecto de mejora de la carretera que obligatoriamente tienen que utilizar para salir o entrar al valle, bien por Arenas de Iguña, bien por Corvera de Toranzo. Tras los múltiples anuncios de una obra que no llegaba nunca, en Anievas se respiraba ayer optimismo. Hay partida presupuestaria y hay proyecto para modernizar la CA-271, vía de comunicación entre las comarcas del Besaya y del Pas, la Autovía de la Meseta o la red ferroviaria y la carretera a Burgos. La partida es de cinco millones de euros y el proyecto detalla lo que será la primera fase de mejora de esa carretera, seis kilómetros entre Arenas de Iguña y Villasuso de Anievas, lugar elegido ayer para la puesta de largo del proyecto. Una obra que parte con un plazo de ejecución de 18 meses.

En Villasuso estuvieron el presidente del Gobierno, Miguel Ángel Revilla, y el consejero de Obras Públicas y Vivienda, José María Mazón, para certificar la importancia de un proyecto que ensanchará una vía muy deteriorada hasta los seis metros en muchos tramos. También estuvieron los alcaldes de Corvera de Toranzo, Mónica Quevedo, el de Arenas de Iguña, Pablo Gómez, y el anfitrión, alcalde de Anievas, Agustín Pernía. Este último resumió en una frase la histórica reivindicación de toda la comarca: «Hoy se cumple mi sueño desde que llegué al Ayuntamiento, el mío y el de todos los vecinos del valle».

EL PROYECTO

5 millones
de euros de presupuesto para acometer la obra y cerrar las expropiaciones.
6 kilómetros
a mejorar, entre Arenas de Iguña y Villasuso de Anievas.
18 meses
de plazo de ejecución de un proyecto largamente esperado por los vecinos.
Proyecto
La obra ensanchará la carretera de poco más de tres a seis metros como media.
Estructura
El proyecto incluye un nuevo puente en el cruce con el río Casares, de 13 metros de largo y 11 de ancho.
Tráfico
La CA-271 soporta un tráfico diario de 1.114 vehículos, el 8%, transporte pesado.

Por su parte, el presidente regional destacó que «esta es la última carretera importante que nos quedaba por hacer» y recordó que «cuando llegué en el año 1995, Cantabria era un patatal y hasta ahora se han hecho 2.080 kilómetros de carreteras».

José María Mazón insistió en que el vial que une Arenas de Iguña con Corvera de Toranzo «era una asignatura pendiente de la Consejería de Obras Públicas» y destacó que «la siguiente fase está en proceso de licitación de la redacción del proyecto y va extenderse entre San Vicente de Toranzo y Castillo Pedroso. El resto se hará en la tercera fase».

La presencia de representantes del Gobierno regional se aprovechó para inaugurar la rehabilitación de las antiguas escuelas de Villasuso, financiada por la Consejería que preside Mazón. Un edificio que albergó la presentación del proyecto de mejora de seis de los casi 17 kilómetros que unen las comarcas del Besaya y del Pas a través de Anievas. Una vía que soporta a diario el paso de unos 1.114 vehículos, de los cuales un 8% es transporte pesado.

Ese tramo, con características propias de carretera rural y de montaña, discurre en la mayor parte de su recorrido encajado entre la ladera existente en la margen izquierda y el río Casares, en la derecha. Es estrecho y muy sinuoso, marcado por la orografía, con curvas de radio reducido que suponen puntos peligrosos para la seguridad vial al coincidir esa sinuosidad con una anchura de calzada mínima y una visibilidad reducida. El ancho de la calzada se mueve entre los tres metros y medio y los cinco.

«Esta es la última carretera entre las importantes que nos quedaba por hacer» Miguel Ángel Revilla Presidente del Gobierno

La actuación más importante consistirá en la ampliación de la plataforma de la carretera, consiguiendo una calzada de seis metros de anchura, conformada por dos carriles de tres metros cada uno, más sobreanchos en las curvas de radio más reducido. En los primeros seiscientos metros del proyecto de ejecución, entre Arenas de Iguña y San Juan de Raicedo, se añade un paseo peatonal de dos metros de anchura por el margen izquierdo de la plataforma, hasta el cruce sobre el río Casares. Un estrecho puente que se sustituirá por una estructura de 13 metros de largo y casi 11 metros de ancho con paseo peatonal incluido. Otra de las características principales de la obra será afianzar el terreno con la construcción de diversos muros de escollera.

A partir de ahí se acometerá la renovación de toda la señalización y se instalará una red de alumbrado LED en las zonas de las travesías. Por último, se prevé el desplazamiento de algunos tendidos aéreos eléctricos y telefónicos, así como de diferentes canalizaciones.

Una vez concluida la primera fase se empezará a pensar en la segunda, algo más de 10 kilómetros entre Villasuso de Anievas y San Vicente de Toranzo, un tramo que incluye el puerto del Portillón, todo un reto para los ingenieros.

Los vecinos recordaban ayer que hace 15 años, en 2003, los alcaldes de Corvera, Santiurde y Anievas ya solicitaron la mejora de la carretera, proponiendo entonces un túnel que salvara el puerto del Portillón. En 2005 la Corporación de Anievas solicitaba al entonces (y ahora) consejero de Obras Públicas, José María Mazón, el ensanche de la carretera.

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