Las Guerras Cántabras regresan al parque Mazarrasa, donde comenzó todo

Las Guerras Cántabras regresan al parque Mazarrasa, donde comenzó todo

El Ayuntamiento y el propietario de la finca han llegado a un acuerdo para su cesión gratuita durante los próximos cinco años, prorrogable por otros cinco

Nacho Cavia
NACHO CAVIALos Corrales de Buelna

La fiesta de las Guerras Cántabras de Los Corrales de Buelna celebrará este verano su mayoría de edad volviendo a casa. Como el hijo pródigo regresa al lugar en el que se asentó por primera vez y en el que creció como celebración, el parque Mazarrasa, más cercano al centro de la localidad, más amplio y, sobre todo, con mucha impronta en los festejos que aún quedan entre los pioneros de la fiesta.

Lo hace en un año importante, en el que además se conmemoran los diez años de la declaración de la celebración como Fiesta de Interés Turístico Nacional, algo que se reflejará en un cupón que la ONCE repartirá el 3 de septiembre, domingo, según explicó ayer en la asamblea general de la Asociación Guerras Cántabras su presidente, Óscar del Val, ante un centenar de integrantes del colectivo, cántabros y romanos.

El cambio de ubicación se debe a un acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento y el actual propietario de la finca, Tomás Pérez Mora, al que la alcaldesa, Josefina González, ha agradecido las facilidades puestas sobre la mesa para poder disponer de esa ubicación. La regidora explicó que el convenio tiene una duración de cinco años, prorrogable por otros cinco, «y en principio sin ningún coste para las arcas municipales». Asociación y Ayuntamiento han coincidido en calificar el acuerdo como un «gran logro» para la fiesta y para el municipio.

Óscar del Val incidió en que ha sido su objetivo desde que asumieron la presidencia de la asociación. Lo dijo para explicar que ocasionará algunos inconvenientes este año, como replantear la situación de todas las infraestructuras que acumula ya la fiesta, cerca de 50 elementos entre cabañas, tiendas romanas, cenadores, el templo de Jano o escenarios. También se renovará el cerramiento de la nueva ubicación, aprovechando el actual para el poblado cántabro y construyendo una nueva empalizada para el campamento romano.

Pero son muchas más las ventajas, apuntó. En primer lugar, las emotivas, el sentimiento general de los más de 1.500 festeros de que es el lugar en el que debe levantarse el campamento, donde realmente la idea se hizo grande hasta multiplicar por cinco los primeros integrantes del colectivo y donde se fraguó el crecimiento exponencial a nivel nacional de la fiesta.

Nuevos usos

También permitirá aprovechar un marco más propicio para la potenciación del campamento, un parque temático de la época de la conquista de Cantabria por Roma. Y sobre todo, se podrán establecer las bases para la instalación cada año de toda esa infraestructura de forma más cómoda y ágil.

Para los visitantes también supondrá mejoras. El lugar es más céntrico y el Circo Máximo (que se levantará en la misma finca que el año pasado) estará junto al campamento, tan solo habrá que cruzar la calle Numancia. Y la finca que sirvió en las últimas ediciones para levantar tiendas y cabañas se aprovechará como aparcamiento, unos 10.000 metros cuadrados que permitirán el estacionamiento de cerca de 500 vehículos para festeros y visitantes.

Incluso el mercado de época se instalará junto a ese campamento, en lo que es hoy el aparcamiento del Ayuntamiento. Una Casona que por la proximidad al parque Mazarrasa albergará desde este año las conferencias históricas que se programarán entre los dos fines de semana festivos, el último de agosto y el primero de septiembre.

Por lo demás, Del Val explicó que la situación de los dos bandos será la misma que en la primera etapa del campamento en ese parque. Los romanos en la parte de la finca próxima a la Avenida Cantabria y los cántabros la de la calle Numancia.

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