Posadillo recupera el camino que cerraron unos vecinos con un muro

El muro construido por las vecinas constriñó el acceso al bar y a algunas viviendas. /Sara Torre
El muro construido por las vecinas constriñó el acceso al bar y a algunas viviendas. / Sara Torre

El Tribunal Supremo da la razón a los denunciantes y a la dueña del bar, que se ha visto obligada a cerrar su negocio tras varios meses de pérdidas

Sara Torre
SARA TORRESantander

El Tribunal Supremo ha dado la razón a la propietaria del Bar San Roque de Posadillo (Polanco), junto al cual unas vecinas levantaron hace cuatro años un muro de dos metros de altura a ochenta centímetros de distancia, alegando que la calle era suya, con el consiguiente menoscabo además para los vecinos del pueblo que siempre habían tenido ese camino como público. Tras desestimar el recurso de casación interpuesto por las dueñas de las viviendas, el Ayuntamiento de Polanco recupera un vial público. Los vecinos de Posadillo ejercieron junto a la propietaria del bar y ante la inacción del Ayuntamiento, la acción de recuperación y declarativa de uso público del camino vecinal.

Según consta acreditado por múltiples pruebas que los tribunales han apreciado, el camino de San Roque «venía siendo público desde tiempo inmemorial». La abogada de los demandantes, Pilar de la Hera, ya defendía al inicio del proceso que «se trata de un camino público desde hace más de cincuenta años y es el Ayuntamiento quien debe defender el dominio público como reconoce el reglamento de bienes de las Corporaciones Locales».

En julio de 2013, las demandadas procedieron al cierre del camino público, con una licencia de obra menor obtenida por silencio administrativo del Ayuntamiento. «El acceso a nuestro local quedó completamente cerrado, impidiéndose incluso sacar la maquinaria y después de un tiempo tuvimos que cerrar, tras varios meses de pérdidas económicas importantes», recordaba ayer Patricia Sacristán, responsable del Bar San Roque.

El muro ocupó un espacio que era utilizado como camino y lugar de esparcimiento.
El muro ocupó un espacio que era utilizado como camino y lugar de esparcimiento. / Sara Torre

Uno de los vecinos de las seis casas a las que se accede por este camino, José Ruiz, recordaba en su día que por el otro extremo de la calle sólo hay 2,30 metros y criticaba que si en un momento dado tenían que pasar los bomberos no sería posible. El resto de vecinos señalaba que «siempre ha estado así y no tienen por qué cerrarlo», mientras recordaban que este es uno de lo lugares por donde pasa la procesión de San Roque.

Daños y perjuicios

Continuando con el proceso, los vecinos de Posadillo reclamarán al Ayuntamiento de Polanco los daños y perjuicios y los gastos originados por esta falta de actividad para recuperar un bien público.

Por su parte, la alcaldesa, Rosa Díaz, recuerda que el conflicto se inició en la anterior legislatura, con Julio Cabrero como alcalde, aunque asume que «cuando llegue a la Alcaldía la reclamación se estudiará y si hay que indemnizar se tendrá que hacer».

Sobre la repercusión que la sentencia puede tener para el pueblo, Díaz opina que «es una buena noticia», no sólo para los responsables del bar sino para otros vecinos que han venido mostrando sus quejas. «El muro que se puso ahí no tenía mucha razón de ser teniendo en cuenta que los vecinos manifestaban que eso siempre fue un camino público», opina.

También indicaron los vecinos que esperan que la sentencia, que es firme, se cumpla y no haya que seguir con medidas de ejecución judicial, «poniendo fin a una situación surrealista que, por otra parte, ha creado varios momentos de tensión en el pueblo».

Las vecinas que ordenaron la polémica obra se negaron desde el principio a hacer ningún comentario al respecto cuando fueron preguntadas por este periódico.

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