Un recorrido por las cumbres del valle de Buelna solo al alcance de valientes

Marcha circular./
Marcha circular.

La marcha pasará por los picos más emblemáticos a lo largo de 56 kilómetros y más de 3.000 metros de desnivel acumulado

Nacho Cavia
NACHO CAVIALos Corrales de Buelna

El valle de Buelna espera este sábado a los valientes deportistas que quieran pisar cada uno de los picos que bordean el valle, 56 kilómetros de marcha no aptos para principiantes por la dureza de la prueba en recorrido, horas y un desnivel acumulado de más de 3.000 metros. Una única jornada solo al alcance de senderistas muy entrenados que mostrará la belleza de uno de los valles centrales de Cantabria, con vistas incomparables. De hecho, muchos de los participantes vienen preparando este desafío desde hace varios meses. El nombre de la prueba lo dice todo, Walking Dead Trekking, referencia clara a la gran dureza del desafío.

Los participantes se enfrentan a más de 12 horas de marcha y por eso se aprovecharán todas las horas de luz del día, partiendo sobre las seis y media de la mañana de las instalaciones de la empresa Chassis Brakes de la recta de la Agüera, que presta apoyo y esas instalaciones para la partida y llegada, a última hora del día. Y si valientes serán los que emprendan la marcha, faltan calificativos para los que la harán corriendo, subidas y bajadas sin apenas descanso. La Garmía, Brazo, Cueto, Gedo, La Garita, Pico del Acebo, La Puentecía, Vidrio, Dobra y regreso al punto de salida. Allí encontrarán todo lo necesario para el reposo del guerrero, duchas y un refrigerio para reponer fuerzas.

Antes, los participantes irán encontrando avituallamiento en siete puntos del recorrido y también se han establecido varios lugares de reagrupamiento. Chassis Brakes y Cantábrica de Vending se ha unido para no dejar solos a quienes se animen a acometer este reto, atendiendo las necesidades del cuerpo.

Uno de los coordinadores de esta "quedada" es Ramón Ceballos, aficionado a la montaña que solo ponía en duda a horas del comienzo de la prueba la posibilidad de que aparezca la temida niebla. "Si llueve, no es problema, pero si la niebla, que puede despistar al más experimentado". Así que no se correrá ningún riesgo. En caso de niebla, los esforzados corredores o senderistas tendrán que pasar al plan B. Una marcha abierta a personas no tan entrenadas, con menos desnivel, que no hará cumbre en los picos del valle, sino que lo bordeará de una forma más cómoda. En este caso serán 41 kilómetros y 1.700 metros acumulados de desnivel.

Es un reto "físico y mental", decía Ramón Ceballos, recordando que "no solo el cuerpo puede tener un bajón, también la cabeza te puede dejar de lado en una marcha así".

El recorrido partirá de la recta de la Agüera hacia San Felices de Buelna, por Tarriba al primer pico de la jornada, la Collada, hacia la Garmía y el Cueto, bajando hacia Somahoz, donde se sitúa el ecuador de la marcha. A partir de ahí se subirá al Gedo, hacia la Garita, el Acebo, la Fuentecía y el Vídrio hacia Barros, para culminar con el ascenso al pico del Dobra y por Sopenilla volver a la recta de la Agüera. Y si la salida está prevista sobre las seis y media de la mañana, la llegada para los senderistas se ha fijado a partir de las ocho de la tarde. Una marcha para titanes de la montaña.

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