«La música expresa mucho más que las palabras»

«La música expresa mucho más que las palabras»

Alejandra Hernández y Alejandra Guerrero, directoras del Taller de Musicoterapia de la Escuela de Igualdad

MARÍA CAUSO

La Escuela de Igualdad de Camargo ofrece la oportunidad a sus vecinos de participar en un taller de musicoterapia, una disciplina centrada en el bienestar individual. Sus directoras, Alejandra Hernández (Caracas, 1969) y Alejandra Guerrero (Maracay, 1984), nos explican brevemente en qué consiste.

-Muchos no habían oído hablar de ella, ¿qué es la musicoterapia?

-Alejandra Hernández: Como dice el nombre, es una terapia que trata de mejorar la calidad de vida haciendo actividades con música como hilo conductor, ya sea grabada, generada en la propia sesión, mediante baile...

-Alejandra Guerrero: La gente tiende a pensar que esta terapia solo se usa para relajarse y también se usa para fomentar la creatividad y hacernos sentir mejor. No nos podemos quedar con que es poner música suave para calmarse o relajarse.

-¿Qué herramientas se necesitan para desarrollar una sesión?

-A.H.: Yo sigo el modelo de Rolando Benenzon, padre de la musicoterapia actual, que intenta conocer otros canales de expresión a través del canto, tocar instrumentos...

-A.G.: Utilizamos múltiples recursos para trabajar muchas capacidades del ser humano. Trabajamos la creatividad, la relajación, la escucha... Vemos como un grupo se relaciona y comunica a través de la música, como sin palabras se pueden entender. Como terapia a través de la música, es bastante completa.

«Es un taller muy completo donde puedes bailar, reír, hacer ejercicio y conocer a gente nueva»

-¿Cuáles son los objetivos de la musicoterapia?

-A.H.: Mejorar la calidad de vida y, dependiendo del grupo, buscamos otros objetivos determinados. Por ejemplo, a través de la musicoterapia, se ha demostrado que personas con Alzheimer, que no recuerdan ni a su familia, son capaces de memorizar una canción de su infancia. La música siempre esta relacionada con cosas positivas. En hospitales de Estados Unidos ya hay salas de musicoterapia para rehabilitación o para antes de entrar a quirófano porque entran más relajados y necesitan menos anestesia.

-A.G.: Lo fundamental es su faceta lúdica porque la persona se lo pasa bien, se divierte y los alumnos sacan al niño interior que todos llevamos dentro. Además, yo lo intento relacionar todo con la psicomotricidad. Se complementan muy bien ambas disciplinas, así que estructuramos la sesión con ritmos que puedan acompasar el movimiento. La música puede expresar mucho más que palabras y eso ayuda mucho a las personas, que se identifican como tristes o contentos a través de canciones.

«La musicoterapia trabaja expresión, creatividad, memoria, psicomotricidad, escucha, comunicación...»

-Entonces, ¿esta disciplina está abierta a personas que no estén necesariamente enfermas?

-A.H.: La musicoterapia está abierta a todo el mundo, de todas las edades. Trabajamos expresión, memoria, psicomotricidad... En el caso de la Escuela de Igualdad de Camargo, queremos que la gente lo pase bien y mejore su calidad de vida en la medida que logren expresar cosas que les hagan sentir mejor. También trabajamos la escucha activa, la diferencia este oír y escuchar, lo que les permite comunicarse mejor con su entorno. También el simple hecho de que compartas otras vivencias del grupo, te enriquece y eso se potencia por el carácter confidencial de la sesiones, que da confianza a los participantes y les invita a soltarse.

-A.G: Es para todos, desde bebés hasta personas ancianas. Porque lo importante es los beneficios que genera en la persona. Es alucinante como cantidad de cosas de tu vida pueden cambiar con esta terapia y con resultados al instante. En el grupo de Camargo, una cosa muy buena es que eran un conjunto intergeneracional, con jóvenes, adultos y personas mayores. Todo ello enriqueció las sesiones porque compartían en el mismo espacio distintos valores.

-¿Cómo animarían a los vecinos de Camargo a inscribirse al taller?

-A.G.: Les diría que se atrevan a probar algo nuevo, que les va a hacer sentirse mejor. Con este taller, mejorarían su estado inmunológico, el estado de ánimo, el estrés... Y sobre todo, el poder rescatar a tu niño interior es otra de las cosas más interesantes de la musicoterapia.

-A.H.: Yo les animaría a venir para disfrutar de la música de otra forma y para mejorar su calidad de vida. Las sesiones están pensadas para que sean lúdicas, para que la gente se ría y lo pase bien. Es un taller muy completo: para disfrutar, bailar, hacen ejercicio, divertirse, conocer gente nueva...

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