Punta Parayas, el destino estival del Valle

Punta Parayas se ha consolidado como el destino estival por excelencia en el municipio de Camargo./Samira Hidalgo
Punta Parayas se ha consolidado como el destino estival por excelencia en el municipio de Camargo. / Samira Hidalgo

La comodidad, la cercanía y las ventajas del entorno hacen que muchos vecinos elijan este emplazamiento de Maliaño para disfrutar del calor del verano

SAMIRA HIDALGO

Situada en un entorno único, en la zona interior de la Bahía de Santander, la playa artificial de Punta Parayas acoge cada día a decenas de veraneantes que buscan más tranquilidad, cercanía y más facilidad de aparcamiento que lo que ofrecen las playas de Santander o de Somo.

A estos aspectos hay que añadirl la ventaja que supone para muchos el servicio gratuito de préstamo de bicicletas y el carril bici que rodea el perímetro del aeropuerto, ya que el tener un lugar donde poder practicar distintos deportes también sirve de reclamo para aquellos que antes de pegarse un chapuzón quieren correr, caminar o andar en bicicleta.

Este es el caso del santanderino Julio Fidel Martínez, que contó que lleva desde marzo viniendo a Punta Parayas y que suele ir un día caminando y otro andando en bici de préstamo por el circuito del aeropuerto. «Me traigo mi casco y mi chaleco porque no quiero ponerme el que se ponen otras personas», aseguró Martínez, quien después se mete al agua tanto si hace sol, como si está nublado: «No puedo ir sudado hasta casa, así que me pego un chapuzón y luego me relajo 20 minutos», explicó el santanderino, que después de esta rutina diaria suele ir a una bodega de Maliaño a tomarse su «vinito» antes de ir a casa.

La playa artificial se ha consolidado como uno de los destinos estivales preferidos de los vecinos

Los jardines que rodean las plataformas de hormigón son un lugar frecuentado por aquellos que prefieren tomar el sol sobre césped en vez de en la arena. Por su parte, los bañistas y familias que vienen con niños prefieren colocarse sobre las plataformas de cemento azul, ya que tienen más cerca las duchas y el agua del mar. Ahí se encontraba Guadalupe Fernández, que estaba con sus dos nietos ya que suele venir habitualmente porque esta playa artificial queda cerca de su casa y «a los críos les encanta el agua».

Vecinos de todas las edades disfrutan de esta zona de esparcimiento.
Vecinos de todas las edades disfrutan de esta zona de esparcimiento. / Samira Hidalgo

Sobre este elemento, Fernández aseguró que el entorno es perfecto, con los árboles, los jardines y el parque nuevo, pero que el problema viene con las mareas: «Cuando está baja nos quedamos sin agua, como va a pasar dentro de media hora y los niños la necesitan para entretenerse». A esta vecina, que lleva viniendo a esta zona desde que se hizo «hace muchos años», le resulta un alivio, porque según indicó: «Para ir a la playa antes iba a Santander o a Somo, pero es imposible aparcar», algo fundamental para ella, ya que siempre acude a la playa con niños, por lo que la cercanía y el aire que se respira hace que venga todos los días teniendo en cuenta las mareas.

Proximidad

Y es que el inconveniente que suponen los desplazamientos y la circulación es algo que mueve a muchos habitantes de localidades próximas a elegir la Punta para pasar su día de playa. Desde Astillero vienen Roberto y su mujer que acuden esporádicamente a la playa y que eligen ésta porque les resulta un sitio agradable: «Esta playa carece de arena, pero para pasar un rato está bien y venimos desde que se inauguró porque nos quitamos de la circulación y del inconveniente que supone perder tiempo en buscar aparcamiento». Además de todo esto, aseguraron que otra de las ventajas es que les pilla cerca de casa.

El servicio de préstamo gratuito de bicicletas añade un atractivo más al entorno

Entre los atractivos que hacen que muchos opten por elegir esta playa está el tema del servicio de préstamo gratuito de bicicletas, que este verano ha tenido muy buena acogida entre vecinos y turistas. De hecho, algunas de las personas que hoy frecuentan Punta Parayas, empezaron acudiendo por las bicis. Así comenzó a venir Adela Bares, que desde que las pusieron viene a las 10 horas desde Santander a andar en bici: «Me doy unas vueltas y, ya que estoy, me quedo por aquí un rato porque, particularmente, me gusta más el prado que la arena». En caso de que Bares quisiese ir a las playas de Santander, reconoció que sólo tendría que coger el autobús 5, pero a pesar de esa facilidad, prefiere venir en coche hasta aquí: «Es muy cómodo lo de las bicis y desde que han arreglado la zona me encanta». Además, señaló que «por las mañanas está tranquilito», aseveró.

Este punto del litoral municipal es uno de los enclaves más privilegiados del Valle

Desde hace tres años acude a Punta Parayas Miguel Ángel Cárcoba, vecino de Maliaño, para caminar y hacer deporte por el carril bici. Mientras estaba sentado en su toalla colocada en el césped, comentó que uno de los atractivos de esta playa es la comodidad por el buen aparcamiento que tiene: «Para los que venimos en coche es muy útil y además también hay duchas». Cárcoba añadió que, debido a una operación de rodilla, le recomendaron evitar caminar sobre la arena, por lo que Punta Parayas le viene «de maravilla» para darse un chapuzón, siempre que la marea y el meteoro así lo permita.

Descanso y ocio se combinan en este emplazamiento de Maliaño.
Descanso y ocio se combinan en este emplazamiento de Maliaño. / Samira Hidalgo

Entre mareas, la gente se baña y toma el sol, camina y anda en bici y el Club de Remo Valle de Camargo baja al agua sus traineras para entrenar y hacer de los veraneantes sus espectadores.

En definitiva, Camargo dispone de un tesoro en su litoral que en la época estival viene a hacer la competencia a los clásicos arenales, especialmente por las facilidades que a los vecinos ofrece que esta playa artificial se encuentre más próxima a las viviendas de los camargueses.

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