La amenaza de ruina fuerza el desalojo de cuatro edificios en el centro de Reinosa

La manzana que amenaza ruina está en el centro de Reinosa. / Roberto Ruiz

La manzana incluye la Casa de los Cossío, uno de los inmuebles históricos más significativos de la ciudad

BLANCA CARBONELLReinosa

El Ayuntamiento de Reinosa ha declarado en estado de ruina técnica y ordenado el desalojo de una manzana casi al completo del centro de Reinosa, que incluye dos edificios de la avenida del Puente de Carlos III, concretamente los situados en los números 34 y 36, así como otro más que tiene entrada por el número 2 de la calle Torres Quevedo. La orden afecta parcialmente a la conocida como Casa de los Cossío, el número 30, una de las casonas más emblemáticas de la ciudad, en la que se clausurará un anexo posterior. Todos los inmuebles tienen más de un siglo de vida. El desalojo afectará a tres viviendas, ocupadas por seis vecinos, y a dos comercios.

El Consistorio justifica esta decisión en el hecho de que los inmuebles «vienen sufriendo desde hace varios años lesiones y daños consistentes en grietas importantes en los muros de carga y fuertes asientos y desplazamientos de los muros, de los entramados de madera y de los forjados». Hace tiempo que los propietarios presentaron en el Ayuntamiento escritos en los que solicitaban su intervención para intentar esclarecer las causas que estaban produciendo tales patologías. Tras varias visitas de inspección realizadas por los servicios técnicos municipales, el Ayuntamiento encargó a una empresa especializada un informe geotécnico que esclareciese las causas de los problemas y plantease alternativas posibles para su eliminación y reparación posterior de los inmuebles.

Seis vecinos deben abandonar sus casas y dos comercios cerrar

Seis personas, entre ellas una niña de seis años, deberán abandonar sus casas, tres viviendas en total, ubicadas en el número 34, tras la orden de desalojo municipal. Además, resultarán afectados un comercio de telas y cortinas y una agencia de viajes, que deberán retirar sus existencias y abandonar los locales. En ellas, entre propietarios y empleados trabajan cinco personas. De momento se salva la tienda de ropa infantil ubicada en el número 32. Únicamente hay una casa con vecinos; el resto están deshabitadas, algunas de ellas por la aparición de las grietas, y la más significativa, la casa de los Cossío solo se habita en verano y está desde hace tiempo en venta.

Según los informes presentados por el Ayuntamiento y que figuran en la notificación de desalojo entregada a los vecinos, la empresa no encontró el motivo concreto que ha provocado los daños, aunque considera como causa más probable «la existencia de un gradiente hidráulico que da lugar a movimientos del agua freática, provocando que algunos materiales existentes bajo las viviendas se erosionen».

El estudio propone, como medida para evitar o minimizar la erosión, «modificar las características de los materiales afectados a través de inyecciones de compactación, cuyo objetivo es consolidar y mejorar los terrenos bajo la cimentación de los muros de carga o zapatas de los edificios en las zonas afectadas, inyectando lechada de cemento mediante presión controlada a través del terreno de menor resistencia».

Las filtraciones de agua subterránea pueden estar en el origen del problema

Un segundo informe, pormenoriza los daños que hay en cada edificio y las acciones que considera imprescindibles para devolver a los edificios la seguridad actual.

Avenida del Puente. Número 30. Curiosamente, sobre la Casa de Los Cossío, construida en el año 1909, el informe establece que la parte dañada es un anexo construido posteriormente para el que recomienda su inmediata clausura. El edificio principal, de piedra de sillería, «no presenta ninguna patología relacionada con asientos de cimentación ni se observan daños en los muros forjados». En el anexo, sin embargo, se han encontrado «grietas de hasta diez centímetros que se observan entre este edificio y el principal y desperfectos en el tejado que provocan la entrada de agua y aceleran el deterioro del inmueble».

Avenida del Puente. Número 32. Para esta casa, la más pequeña de la manzana y levantada en 1918, aunque tiene un estado de conservación deficiente y requiere una rehabilitación integral, no se recomiendan su desalojo por lo que no se deberá clausurar la tienda de ropa de niños que está en sus bajos.

Otras tres calles cercanas tienen también edificios con grietas

Avenida del Puente. Números 34 y 36. Son los más afectados y se ordena sus desalojo. Albergan dos comercios y tres viviendas habitadas por seis vecinos. «Sus fachadas traseras tienen importantes grietas en el muro de carga y roturas. «El hundimiento de la zona trasera pone en riesgo de colapso los muros de carga, lo que arrastraría las plantas de ambos edificios», sostiene el informe.

Calle Torres Quevedo. Número 2.

El problema es similar al de los números 34 y 36. Su fachada trasera y los muros de carga se hunden y amenazan con colapsar el edificio al completo. Deberá ser desalojado y como en el resto de la manzana se debe cortar el suministro de gas de manera preventiva. El informe técnico recomienda, en todos los casos y en un plazo inmediato de tres meses, reforzar los cimientos, recalzar los muros de carga y reparar las grietas existentes.

Opciones

Ahora, según explica el alcalde de la ciudad, José Miguel Barrio, existen dos opciones: o consolidar el terreno primero y después reparar los edificios, o derribarlos con la posibilidad de construir otros nuevos». Barrio asegura que «el Ayuntamiento siempre estará en comunicación con los vecinos por si pudiéramos optar a cualquier tipo de ayuda o solución que alguien pueda plantear, sustentada en una valoración técnica. Lamentamos profundamente esta situación, pero tratamos de tomar medidas que palíen un accidente grave».

El problema no se circunscribe a esta manzana. En las cercanas calles El Quintanal, La Nevera y Travesía La Nevera las grietas y desperfectos afectan a numerosas viviendas, lo mismo que en la Avenida de Castilla y la Plaza de las Estaciones.

Responsabilidades

Los vecinos de estas últimas calles, que se han constituido en una coordinadora, achacan estos problemas en los edificios a las de saneamiento que fueron ejecutadas en la zona en 2015 y que duraron seis meses

Esta postura es avalada por el arquitecto contratado por los vecinos, José Alberto Martínez, que considera como causa fundamental del problema el que el redactor del proyecto no haya tenido en cuenta «una medida fundamental como es el estudio geotécnico del lugar donde se iban a desarrollar los trabajos». Según explica Martínez Velasco, las grietas han ido apareciendo porque «cuando se hicieron las obras dejaron la tubería vieja, que está rota, y cuando llueve copiosamente este vaso se llena y al desbordar va retirando toda la arena que estaba en el subsuelo», lo que afecta a la cimentación de los edificios.

Los vecinos de la Avenida del Puente Carlos III, que se unirán a la coordinadora, creen que esos desbordamientos han acabado afectando también a sus viviendas.

Temas

Reinosa

Fotos

Vídeos