Apicam celebra su 30 aniversario

Una de las principales actividades de la asociación es la formación. :: J. L. sardina/J. L. Sardina
Una de las principales actividades de la asociación es la formación. :: J. L. sardina / J. L. Sardina

Los apicultores campurrianos destacan el equilibrio que aporta a la naturaleza la actividad de polinización de las abejas

j.l. sardina .
J.L. SARDINA .Matamorosa

La Asociación de apicultores campurrianos (Apicam), que se fundó en el año 1988, acaba de celebrar sus treinta aniversario con una jornada de hermanamiento. Para conmemorar este importante acontecimiento organizaron una comida, en la que asistieron la mayoría de sus 400 socios. Un día de alegría, con recuerdos muy agradables y de esfuerzo sobre todo en los inicios y, de aquellas personas que, por diversos motivos, ya no están en esta gran familia, «picada» por la afición a la apicultura.

El día 19 de febrero de 1988, a las 19.30 horas, veinte personas fundaban Apicam. Con un dato importante, junto con el primer socio, Emilio Jorrín, firmaban el acta de constitución, otros 14 hombres y 5 mujeres. Carmen Martín, Adoración Seco, Mar Mújica, Belén Martín, e Isabel del Hoyo, pioneras, hace ya treinta años, en esta profesión que está desempeñada tradicionalmente por hombres.

Desde su fundación, según palabras de su presidente, Javier de Celis, Apicam ha estado volcada en defender y difundir la apicultura tanto entre sus socios como al resto de la sociedad campurriana, con el fin de conseguir que esta actividad sea conocida, valorada y respetada tanto en su faceta económica, como, lo que para los socios es más importante, «la aportación a la conservación y equilibrio del ecosistema por la actividad polinizadora de nuestras inestimables abejas».

«La apicultura es una tradición milenaria que consiste en cuidar un enjambre de abejas dentro de colmenas, obteniendo de ellas un excedente, la miel. Además, la apicultura es una profesión fuertemente ligada a la sostenibilidad». Ser apicultor, manifiesta de Celis es «una ocupación apasionante, con las alegrías de un trabajo manual, pero también las preocupaciones de quien depende del clima y, ahora también de la avispa asiática».

Formación

«Desde la asociación, potenciamos la formación, mediante cursos, charlas, coloquios, que están abiertos, tanto para sus socios como al público en general, lo que revierte, que es uno de los objetivos, apunta de Celis, en una mayor difusión de la apicultura».

Apicam forma parte, como miembro fundador de la Federación de Asociaciones de Apicultores de Cantabria (FAAC), que engloba la práctica totalidad de los apicultores de la región. En 2006, crea la Asociación de Defensa Sanitaria Apícola (Adsga) y, actualmente como miembro de la FAAC, forma parte de la Confederación en Defensa de la Abeja en la Cornisa Cantábrica (Codacc), que defiende los intereses de la apicultura en la Cornisa Cantábrica, agrupando a los apicultores gallegos, asturianos, cántabros, vascos, del Norte de León, Palencia y Burgos.

De nuevo este año, como miembro de la Federación de Asociaciones de Apicultores de Cantabria, organizarán el programa de la X edición de la Feria Nacional Apícola de Torrelavega, una de las mejores de España.

Junto con el Ayuntamiento de Reinosa, la asociación puso en marcha la planta extractora envasadora, que desde 2004, y ubicada en el Molino de los Obeso de Reinosa, permite a los apicultores de la comarca envasar su propia miel con registro sanitario bajo la marca 'Miel de Campoo', en unas condiciones sanitarias y legales, óptimas, que les permiten comercializar el producto de su trabajo. Los apicultores, señala de Celis, dejan los paneles en sus alzas en la planta envasadora. Allí se extrae, se envase y etiqueta. La asociación solo facilita la labor, no se dedica a vender y todo lo que se extrae sale bajo la marca: 'Miel de Campoo, Apicam, miel de brezo'.

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