El nómada que ha dejado en Reinosa esculturas de nieve

El nómada que ha dejado en Reinosa esculturas de nieve
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Roberto Javid es un «artista internacional» que viaja por Europa plasmando su arte con ayuda de la naturaleza

Ana del Castillo
ANA DEL CASTILLOSantander

Los vecinos de Reinosa han visto estos días de frío a un hombre que, con una paleta de albañil, sacaba rendimiento artístico a la acumulación de nieve caída en la plaza de España. Se llama Roberto Javid y no es la primera vez que se pasea por Cantabria. Es un 'habitual' de las playas en verano y de las zonas nevadas en invierno, donde plasma sus obras de arte. En 2015 estuvo varios días en la playa de Brazomar (Castro Urdiales) haciendo esculturas de arena.

Se trata de un viajero incansable que se define como «artista nómada, libre y autodidacta». Y «amable, majo y hablador», según Francisco José Martínez, propietario de la cafetería Wila, en la calle Mayor de Reinosa, donde Javid «tomaba de vez en cuando una copa de vino con alguna tapa». Allí compartía ratos de charla, confidencias y se resguardaba del frío, «aunque se ocupaba mucho de estar junto a sus figuras».

Roberto Javid.
Roberto Javid. / EFE

El objetivo de Javid no es otro que desarrollar sus habilidades con la ayuda de la naturaleza y que su arte esté a la vista de todo el mundo que quiera contemplarlo. Bueno, y sacar rendimiento económico. Por eso duerme en una tienda de campaña a la intemperie al lado de sus figuras, «para que los chavales no se las destrocen», explica Martínez.

Tras una semana en Reinosa, el artista nómada puso ayer rumbo hacia Oporto. Quizá regrese a Cantabria en verano, aunque «del futuro yo no sé nada», dice. Se despidió de los chavales que cada día pasaban por la plaza con ganas de saltar sobre su efímero arte: «Mañana me marcho, podéis hacer con ellas lo que queráis», les dijo.

Javid no quiere denominarse vagabundo, sino «artista internacional de calle». Sin embargo, duerme en una fina tienda de campaña a temperaturas realmente duras, como las registradas la pasada semana en Reinosa (-12 grados). Está acostumbrado. El frío no le hace perder ni la ilusión por lo que hace ni el sentido del humor: «Igual me hago un iglú».

No quiso decir su edad -«yo creo que unos 60 años», según Martínez- y tampoco su lugar de residencia, «soy un hombre de la galaxia», aunque ha nacido en Miranda de Ebro (Burgos) y es «canario de adopción».

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