El Ayuntamiento de Reinosa pide cautela ante el problema de El Quintanal

Calle El Quintanal donde se encuentran muchos de los edificios afectados.
Calle El Quintanal donde se encuentran muchos de los edificios afectados. / J. L. S.

Aboga por esperar a los resultados de los diferentes estudios para establecer las causas de los desperfectos en edificios de la zona

Blanca Carbonell
BLANCA CARBONELLSantander

El Ayuntamiento de Reinosa se inclina por la «cautela» ante las opiniones emitidas por los técnicos contratados por los vecinos, que situarían el origen de las grietas que presentan edificios de las calles El Quintanal, La Nevera y la Travesía La Nevera en las obras de saneamiento ejecutadas por la Consejería de Medio Ambiente o, más concretamente, en los tres primeros metros, en las infraestructuras municipales.

El equipo de gobierno cree que es prematuro extraer conclusiones cuando aún se desconocen los resultados de las catas y sondeos efectuados en la zona. Cualquier opinión al respecto podría resultar, según el comunicado emitido por el Consistorio, «aventurada», por lo que prefiere optar «por la prudencia y seguir colaborando con los vecinos, tal y como se ha venido haciendo hasta la actualidad».

En este sentido, el Ayuntamiento puso a disposición de los técnicos contratados por los vecinos los medios humanos y materiales necesarios para llevar a cabo dichas catas sobre el terreno.

El Ayuntamiento recuerda que la seguridad de los habitantes de las viviendas afectadas es «un objetivo prioritario» en el que ya lleva trabajando hace un tiempo. Así, según explica, ha contratado expertos en la materia y ya el pasado mes de abril encargó un estudio a una empresa especializada en el que, según indica, se «analizó la influencia que las labores de ejecución del colector que discurre por la parte central de las calles Quintanal y Travesía de la Nevera pudieran haber tenido sobre las edificaciones de ambas vías». Dicha obra, que se llevó a efecto en el año 2015, pretendía terminar con los problemas de inundaciones, que en los días en que llovía copiosamente, afectaban a los bajos y locales de la zona. Para ello se sustituyó el colector que discurría por las calles La Nevera y El Quintanal que era de hormigón, tenía un diámetro de 400 milímetros y estaba muy deteriorado debido a su antigüedad.

Los resultados del estudio, que se dieron a conocer a los vecinos en una reunión que se celebró el pasado 6 de junio, concluyen que «los movimientos ocasionados en las construcciones colindantes a causa de la obra son ínfimos y que el origen de los movimientos que han ocasionado las fisuras y los agrietamientos deben buscarse en otras causas». Recoge, como documentación complementaria, imágenes localizadas a través de Google Maps en las que se observa la existencia de grietas en determinados edificios en 2013, dos años antes del inicio de la actuación.

Próximas actuaciones

En cuanto a los siguientes pasos a dar, está previsto que en los próximos días se instalen los fisurómetros, cuya ubicación se llevará a cabo de común acuerdo entre los diferentes técnicos. Estos instrumentos sirven para medir y cuantificar los movimientos que se producen en una fisura en función del tiempo o de la temperatura, con el fin de conocer la situación actual y comprobar si siguen produciéndose movimientos en el terreno o la situación ya está estabilizada. Los gastos que conlleve su colocación serán asumidos, al igual que la realización de los sondeos por el Gobierno de Cantabria. El Ayuntamiento de Reinosa volverá a poner a disposición de los técnicos los medios humanos y materiales necesarios.

Desde el Consistorio se insta a «no extraer deducciones antes de conocer los resultados que ofrezcan las diferentes pruebas e informes». Y se insiste en que esta institución «está poniendo, junto con la Consejería de Medio Ambiente, todos los recursos a su alcance para poder averiguar las causas y tomar las medidas oportunas y pertinentes que eliminen cualquier riesgo para los vecinos».

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