El agua de los manantiales de Hornaza será limpia y costará menos potabilizarla

Planta de tratamiento del agua./DM
Planta de tratamiento del agua. / DM

El responsable del saneamiento de Villaverde cree que el proyecto servirá para paliar los problemas de suministro

INÉS CASTRESANA

El proyecto de cofinanciación entre el ayuntamiento de valle de Villaverde y el Gobierno de Cantabria para captar agua de los manantiales de Hormazas, servirá para paliar muchos de los problemas de suministro y depuración que el municipio viene sufriendo en los últimos años.

Se trata de una actuación que supondrá una inversión de casi 189.000 euros y que se ejecutará «a lo largo de este año». Así se lo anunció la vicepresidenta regional, Eva Díaz Tezanos, al alcalde de Valle de Villaverde, Javier Pérez, en la reunión que ambos mantuvieron junto a la directora general de Universidades e Investigación, Marta Domingo, para analizar las necesidades del municipio y los proyectos que la Consejería de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social tiene previsto acometer allí.

El agua, en la actualidad, se capta desde el río Agüera y eso supone que, en algunos momentos del año, la cantidad sea menor y el trabajo de clarificación y potabilización sea más costoso y complicado. El responsable de saneamiento de Villaverde, Ignacio Fernández, explicaba a este periódico que «al traer agua de un manantial, se entiende que es agua mucho más limpia y clarificada».

Depurar agua de un río es muy complicado, «con los arrastres que hay en época de seca, a veces es muy costoso y laborioso. En ocasiones, la turbidez es muy alta», indicaba Fernández, que también apuntaba que «ésta es una medida que va a ayudar a mantener en el depósito el agua más cantidad de tiempo para poderla suministrar a los vecinos». «Es una medida puntual», explicaba, que servirá también «para que cueste menos y para que haya que emplear muchos menos productos químicos en el proceso que el agua sigue desde que está en el depósito hasta que llega al grifo de las casas».

En cuanto al proyecto en sí, el técnico aclaraba que «no es un proyecto que tenga demasiada complejidad; hay que sacarla de los arroyos y la técnico nos habla de la instalación de unas venas enterradas que nos permitirían sacar el agua más limpia hacia la potabilizadora». De hecho, el planeamiento es que, antes de que el agua llegue a la potabilizadora, se construyan unas arquetas que permitan su almacenamiento. «La obra no es muy complicada», decía Ignacio Fernández.

La captación desde los manantiales de Hormazas es la primera fase de un proyecto que culminaría con la recuperación de una balsa de agua de la zona. «Esta primera actuación nos va a permitir ver más claramente las cantidades de agua que manejamos en invierno y en verano de cara a un futuro y a poder completar la balsa. La balsa como tal no existe», explicaba el técnico de Sanidad, «hay una escollera con la forma de la balsa pero falta prácticamente todo por hacer pero, con esta captación sería, a futuro, posible dar agua a esa balsa».

Uno de los problemas a los que se enfrenta el Ayuntamiento con este tema es que, en la actualidad, las infraestructuras existentes se quedan escasas. «De ahí la importancia de la balsa a futuro porque nuestros depósitos son pequeños y no tenemos mucha capacidad de almacenar agua». Ignacio Fernández aclaraba que en Villaverde hay dos potabilizadoras pero que una de ellas, la de Villanueva es una red en la que a partir del mes de julio no hay prácticamente agua y se bombea desde la potabilizadora de la Tejera.

En la actualidad, el Agüera baja con una capacidad de tres litros medio o cuatro litros por segundo en algunos momentos de sequía. «No tiene más; hay ocasiones en que no sabemos qué va a pasar y si la seca se alarga tememos siempre tener que recurrir a bomberos para que nos metan agua en la potabilizadora».

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