La lista de 'kamikazes' en las carreteras cántabras suma otro caso en Año Nuevo en Ontón

Autovía A-8 a su paso por Ontón (Castro Urdiales), por donde se incorporó en dirección contraria un conductor./DM .
Autovía A-8 a su paso por Ontón (Castro Urdiales), por donde se incorporó en dirección contraria un conductor. / DM .

La Guardia Civil investiga a un joven vizcaíno, de 21 años, que el 1 de enero se saltó dos controles de alcoholemia y se incorporó a la A-8 por una salida en Castro Urdiales | Anoche, varios conductores se cruzaron con un camionero en sentido contrario en la S-10

Mariña Álvarez
MARIÑA ÁLVAREZSantander

Se cumple una semana del trágico accidente de Caviedes causado por un coche en dirección contraria en la autovía A-8. Tres muertos por la acción inexplicable todavía del conductor que iba por los carriles equivocados. Ha sido aquel, como otros casos parecidos, un «hecho puntual», según expertos consultados por este periódico, que no ven necesario que se adopten nuevas medidas contra kamikazes. Pero justo hoy la Guardia Civil ha desvelado otro más sucedido el 1 de enero en Ontón (Castro Urdiales), por fortuna sin daños personales. Al margen de ese caso, esta pasada noche un camión también circuló en dirección contraria por la S-10 hasta que, alertado por otros conductores, pudo cambiar su rumbo metiéndose en una gasolinera.

Sobre el de Ontón, el instituto armado ha enviado un comunicado para informar que el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) ha conseguido identificar al conductor que en Año Nuevo se saltó dos controles de alcoholemia y se incorporó a la autovía A-8 en dirección contraria. Resultó ser un joven de Vizcaya de 21 años, que tampoco tenía carné de conducir (lo tenía retirado temporalmente por pérdida de puntos).

Los hechos ocurrieron a las 11.20 horas del día 1. A aquellas horas, la Guardia Civil tenía montado un control de alcohol y drogas en las inmediaciones de una conocida discoteca de Ontón, en la carretera N-634. Pues bien, ese conductor pasó por ese punto y continuó la marcha «haciendo caso omiso a las señales de los agentes». Tan solo a 300 metros de allí la Guardia Civil tenía establecido otro punto de verificación de alcohol y drogas. Los agentes del primero avisaron a los del segundo, que de la misma manera le realizaron señales de alto, «volviendo a hacer caso omiso». Pero aquí, además, ese conductor circuló «entre los agentes, con riesgo de atropello». La huida de esa persona siguió por una de las salidas de la autovía A-8, por la que entró en sentido contrario. Hubo coches que circulaban correctamente que se toparon con él. Al final, llegó a la autovía, se incorporó a ella en la dirección correcta y se fugó con éxito.

Pero con los datos conseguidos por parte del GIAT se comenzó una investigación para lograr identificar el vehículo y a su conductor, circunstancia que se consiguió la semana pasada. Ahora este joven está investigado como presuntos delitos contra la seguridad vial, por conducción temeraria con peligro para los agentes y por conducir sin carné.

Punto de la S-10 en el que anoche un camión circuló en dirección contraria.
Punto de la S-10 en el que anoche un camión circuló en dirección contraria.

En cuanto al segundo caso, un camión en dirección contraria puso en riesgo a los conductores que salían de Santander esta pasada noche. Ocurrió poco después de la una de la madrugada y muy cerca del acceso a la capital por la S-10. A la altura de los concesionarios de la Avenida de Parayas, un conductor que se dirigía al centro de la ciudad ha relatado a este periódico que un camión «blanco articulado, tipo tráiler» estaba yendo a su lado pero en los carriles sentido Bilbao. «Comencé a darle las luces, a pitarle. Se cruzó con cinco o seis que iban correctamente hacia Bilbao y se pusieron a hacerle señales, y otros tres ó cuatro que íbamos hacia Santander pusimos las luces de emergencia», relata David Amat, que dio aviso al 112. En el Servicio de Emergencias constan dos llamadas de conductores a la 1.13 alertando del 'camión kamikaze' y que se movilizó a la Policía Local de Santander.

El testigo con el que ha hablado este periódico vio cómo ese camión, «que no iba muy rápido», se metió por la vía de acceso a la gasolinera Easygas (antigua Vidal de la Peña) para dar la vuelta y, al rato, volvió a incorporarse a la autovía S-10 pero esta vez en la dirección correcta. «Cuando ya estaba en la autovía una patrulla policial se paró a su lado y los agentes estuvieron hablando con el camionero, un hombre joven».

Puede que la baja velocidad que llevaba el camión, según este testigo, favoreciera que su conducción errada por la autovía S-10 acabara sin consecuencias, hasta que encontró una vía de escape en el acceso a la gasolinera para dar la vuelta.

Sean intencionados o no, ha habido otros casos en la historia reciente que terminaron de manera trágica, como el ocurrido en agosto de 2016 en la A-67 a la altura de Barreda, cuando un hombre perdió la vida tras impactar de frente contra un conductor que iba en sentido contrario. Más atrás, se informó de kamikazes en Cabezón, Maliaño, en la Ronda de la Bahía, en Sarón...

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