Cuatro años y medio de prisión por atracar un banco en Castro Urdiales

Cuatro años y medio de prisión por atracar un banco en Castro Urdiales
Abel Verano

Entró en la sucursal con un pasamontañas y se llevó mil euros a punta de pistola

EFECastro Urdiales

La Audiencia de Cantabria ha confirmado la condenado a cuatro años y medio de cárcel para el hombre acusado de atracar una sucursal bancaria el pasado mayo en Castro Urdiales, con la cabeza cubierta y con una pistola que se uso para intimidar a los empleados.

Con esta sentencia, que no es firme y contra la que cabe recurso de casación, la Audiencia desestima el recurso presentado contra la anterior dictada por el Juzgado de lo Penal número 3 de Santander que le condenaba como autor de un delito de robo con intimidación en local abierto al público con uso de medios peligrosos.

En esta sentencia se señalaba como agravante el uso de disfraz, aunque se le aplicaba la atenuante de drogadicción, ya que el hombre es consumidor habitual de estupefacientes.

Según los hechos probado, el 24 de mayo de este año, sobre las nueve y media de la mañana, el condenado entró en una sucursal bancaria de la calle La Ronda de Castro Urdiales con el rostro cubierto por un pasamontañas y portando un arma corta.

Entonces, tras decir: «esto es un atraco», apuntó con el arma a un empleado y le dijo que le diera mil euros, «que es lo máximo que podéis sacar», añadió. Tras obtener esa cantidad, abandonó el establecimiento a pie, quitándose el pasamontañas y dirigiéndose hasta su domicilio.

Ese mismo día, el juzgado de guardia acordó la entrada en su vivienda y, en el registro, se encontraron efectos relacionados con los hechos: la ropa y la mochila que había utilizado en el robo, el arma y un total de 890 euros.

En su recurso, su defensa solicitaba que no se tuviera en cuenta el agravamiento del tipo penal por el uso de armas, ya que la pistola que portaba estaba averiada porque no funcionaba el compresor del aire que debe impulsar el proyectil.

Sin embargo, la Audiencia de Cantabria alega que el aspecto exterior del arma «en nada difiere de una pistola en perfecto estado de funcionamiento», lo que según añade facilitó su actuación y provocó «mayor intimidación para la víctima encañonada».

Su defensa también pedía que se apreciara la eximente plena o incompleta de drogadicción, que la Audiencia rechaza y explica que el Juzgado ya estimó esta circunstancia como atenuante.

Finalmente, pedía que se considerara la atenuante de reconocimiento del hecho, lo que la Audiencia no ha estimado pues en el momento en el que lo hizo ya no supuso «ninguna colaboración relevante en el esclarecimiento de los hechos».

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