La Peña de Pasabolo Valle de Villaverde planea poner en marcha una escuela

La peña planea crear en breve la primera escuela de pasabolo. /I. Castresana
La peña planea crear en breve la primera escuela de pasabolo. / I. Castresana
Valle de Villaverde

Cuentan ya con una preinscripción de unos veinte niños para comenzar la andadura de este proyecto en mayo

INÉS CASTRESANA Valle de Villaverde

Los integrantes de la Peña Pasabolo Valle de Villaverde no faltan cada miércoles a su cita en la bolera municipal. La peña la componen los 15 jugadores que cada semana compiten en las dos categorías en las que Villaverde tiene representación, pero también las mujeres de los jugadores y los niños que ya se han apuntado para la escuela de bolos que tienen previsto poner en marcha a partir del mes de mayo.

Todas las semanas se reúnen para entrenar pero también para pasar un buen rato. «Somos todos amigos», explica Gálder Munsuri, uno de los jugadores veteranos de la peña, «entrenamos y después tomamos un cafecito en un local que tenemos aquí en la bolera».

En este momento, Valle de Villaverde, el equipo que juega en la categoría más alta se encuentra el quinto en la clasificación y el Valle de Villaverde B, que juega en segunda categoría, va también en quinta posición. Al frente de todos ellos, José Miguel Parada, presidente de la asociación y alma mater de la misma y que ahora se encuentra apartado, momentáneamente, por motivos de salud.

«Aquí somos todos amigos, entrenamos y después tomamos un cafecito en el local de la bolera»

José Miguel Parada cogió el mando de la peña después del fallecimiento de su padre, José Pedro Parada, que la había dirigido durante más de 25 años. Para continuar con la tradición del pasabolo, este año tiene previsto comenzar con la escuela de bolos. Un proyecto que, de momento ha gustado a los vecinos y de hecho, ya hay una veintena de pequeños que se han apuntado. «Somos una minoría los que jugamos a los bolos, a mí me gustaría que fuésemos muchos más», asegura Munsuri, que recordaba que «aunque se han apuntado unos veinte niños a la escuela que va a empezar pronto, lo que hace falta es que luego sigan. También hay que pensar que es un deporte minoritario, de diez críos, igual luego sólo siguen dos».

El proyecto cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Valle de Villaverde y también de la federación y además de la formación de los más pequeños, también contempla la compra de nuevo material. Hay escuelas importantes de pasabolo en Ampuero, donde está ahora mismo, la más importante de la zona, y también en las Cárcovas. «Ahora cuando ves chavales buenos que salen a jugar son de alguna de esas escuelas».

Jesús González, uno de los veteranos de la peña explicaba que la idea es poner en marcha una escuela «con los chavales del pueblo, para que los jóvenes puedan jugar a los bolos y vayamos haciendo cantera e iniciando a los más pequeños». El pasabolo ha sido siempre el deporte por excelencia en Villaverde. «De hecho es el único deporte que tenemos en el pueblo», recordaba González.

«José Miguel está muy ilusionado y nosotros también», reconocían ambos jugadores. «Villaverde ha sido siempre cuna de grandes jugadores de pasabolo; ha habido muchos jugadores buenos, han salido muchos jugadores y últimamente estamos solo los que llevamos muchos años como nosotros», insistía González.

El año pasado, el equipo ganó la liga regional de primera y subieron de categoría y Jesús González reconocía que «tenemos nivel para defendernos aunque a algunos veteranos como a mí, el cuerpo ya nos pide otra cosa».

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