«Prefiero la OCA a que esté todo saturado»

Silvia, Irati y Alexandra proceden a sacar el tique de un parquímetro en la zona roja, en el centro de Castro/Abel Verano
Silvia, Irati y Alexandra proceden a sacar el tique de un parquímetro en la zona roja, en el centro de Castro / Abel Verano
Castro Urdiales

La entrada en vigor de la ordenanza liberó este jueves decenas de plazas en las tres zonas habilitadas para el estacionamiento. Los vecinos de Castro creen que el servicio es necesario, pero critican los cambios introducidos

Abel Verano
ABEL VERANOCastro Urdiales

Aparcar en Castro Urdiales es más fácil desde ayer. Eso sí, pasando por caja. La entrada en vigor del nuevo servicio de la OCA, después de permanecer nueve meses suspendida, liberó ayer decenas de aparcamientos en las tres zonas habilitadas (roja, azul y marrón). Lo que en los últimos meses se había convertido en una misión imposible -estacionar en el centro de Castro- ayer dio un giro de 180 grados.

Tan solo había que darse una vuelta por el centro de la ciudad, a eso de las diez de la mañana, para comprobar que en la zona roja (comprendida de la calle La Ronda hacia el mar, entre el Centro Cultural Eladio Laredo y el Centro Musical Ángel García Basoco) había decenas de plazas libres. Y ese es precisamente el objetivo de esta nueva OCA: que haya aparcamientos libres en las calles del casco histórico de la ciudad para que los vecinos puedan hacer sus gestiones o las habituales compras. Que haya rotación de coches. Algo que no era posible con el antiguo servicio, en el que todos los que tuvieran tarjeta podían aparcar en cualquier lugar de la ciudad, lo que provocaba que en la zona centro no hubiera un hueco libre.

LAS TARIFAS

Vías rojas (de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas).
Tiempo máximo de estacionamiento, dos horas. Importe mínimo de 14 minutos (0,20 euros), 59 minutos (0,65), 120 minutos (1,40). Tique diario residente estival (2 euros).
Vías azules (de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas).
Tiempo máximo de estacionamiento, cuatro horas (2 euros). Importe mínimo de 15 minutos (0,20), 64 minutos (0,55), 120 minutos (un euro). Tique diario residente estival (2 euros).
Vías marrones (ininterrumpida de 10.00 a 20.00 horas).
En funcionamiento hasta el 15 de septiembre. Importe mínimo de 9 minutos (0,25 euros), una hora (un euro), máximo de 607 minutos (5 euros). Tique diario residente estival (2 euros).
Sábados, domingos y festivos (en las tres zonas, de 10.00 a 20.00 horas sin límite de tiempo).
9 minutos (0,25 euros), 60 minutos (un euro), 124 minutos (1,70), 193 minutos (2,40), 257 minutos (2,95), 331 minutos (3,40)... 607 minutos (5 euros).

A medida que fue avanzando la mañana esas plazas que habían quedado vacías fueron ocupadas, aunque siempre quedó alguna libre en puntos como el Barrio de Los Marineros, La Atalaya... También ocurrió algo parecido con la zona azul (que comprende las calles a partir de La Ronda hacia arriba, limitando en El Chorrillo, la calle Leonardo Rucabado y la calle María Aburto, así como los barrios de Cotolino y Ostende), y en la marrón (paralela al paseo marítimo), aunque en menor medida.

El desconcierto de vecinos y visitantes fue manifiesto. Era el primer día de funcionamiento del nuevo servicio y había muchas dudas. Hubo quien lamentó que algunos parquímetros no funcionaran. Y eso, a pesar de que los controladores de la empresa EYSA, responsable del servicio, se encargaron de colocar un folleto informativo en el parabrisas de todos los coches que estacionaron en zona OCA y de aclarar dudas, a la espera de abrir hoy al público su oficina.

«Prefiero la OCA a que esté todo saturado». «Todavía no entiendo el nuevo servicio, pero lo veo bien. La cosa es que a los vecinos del centro no nos cobren por estacionar a las afueras», comentaba el castreño José Marcos. Son muchos los vecinos de Castro que aseguraban ayer que la OCA es «necesaria», aunque criticaban la nueva zonificación y el hecho de que los que tengan tarjeta de residente en zona azul tengan que pagar por ocupar una plaza en la zona roja. La mayoría apuestan por el servicio anterior, en el que podías aparcar donde quisieras con la tarjeta de residente. «No me gusta lo de las nuevas zonas. Si pagas un impuesto no entiendo que te cobran por aparcar en otra zona diferente. Al final pagas dos veces», criticaba Magdalena Orfila.

De su lado, María Victoria García recordaba que hace diez años la OCA funcionaba de una manera similar a la que se ha puesto en marcha ayer. «Yo tenía tarjeta para aparcar en zona verde y cuando iba a la azul tenía que pagar también». «Es absurdo pagar dos veces», añadía.

José Mejías, vecino de Castro, también consideraba que el nuevo sistema lo que pretende es «recaudar más». «Más impuestos ahora».

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