«Hacer obras en el Puntal de Laredo no tiene sentido, sería mejor dejarlo en su estado natural»

«Hacer obras en el Puntal de Laredo no tiene sentido, sería mejor dejarlo en su estado natural»
Javier Cotera

El director de proyectos del Instituto de Hidráulica Ambiental, César Vidal, cree que «no hay que intentar mantener a toda costa las construcciones de esa zona de la villa»

Abel Verano
ABEL VERANOCastro Urdiales

«Hacer obras duras (importantes) no tiene mucho sentido. Lo mejor sería dejar en su forma natural el tramo comprendido entre la última urbanización y el Puntal, que crecieran las dunas y la vegetación. Si el Puntal gira hacia el oeste, las dunas lo colonizarán de nuevo. Se pierde por un lado, pero se gana por otro. No hay por qué intentar mantener a toda costa las construcciones que están allí».

Esta reflexión corresponde al director de proyectos del Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria, César Vidal, que a lo largo de su vida investigadora ha trabajado en el estudio de la estabilidad de diques en talud de materiales sueltos, morfodinámica de playas, técnicas de laboratorio en ingeniería de costas, interacción oleaje estructuras marítimas, recursos energéticos del oleaje y sistemas de aprovechamiento de la energía del oleaje.

Una semana después de que la oposición en la Corporación pejina reclamara al alcalde y su equipo de gobierno -que son partidarios, como Costas y Medio Natural, de desmantelar el aparcamiento y el Restaurante Tiburón para que la zona se integre en su medio natural- algún tipo de actuación para evitar el deterioro de este espacio, este periódico recabó la opinión de un experto en la materia. Vidal conoce los estudios que se han realizado -el último es de 2010- sobre esta parte de la costa pejina.

«El retroceso del Puntal es una consecuencia lenta de la recuperación de las marismas»

Y el experto coincide en el planteamiento de la Demarcación de Costas (que depende del Gobierno central) y de la Consejería de Medio Natural (dependiente del Ejecutivo cántabro). «Hacer obras duras en estas áreas no tiene ningún sentido. Los puntales son muy dinámicos, cambian mucho. Una obra grande, que se la lleva el mar, estropea la idea de que es un sitio que debería dejarse de forma natural».

Vidal explica que, desde 1993, el Puntal de Laredo ha girado unos cuatro grados desde un poco antes de las últimas urbanizaciones, «en concreto, unos 600 o 700 metros». «Esto supone que se han perdido unos 50 metros en el aparcamiento, que está haciendo de dique». «Al Puntal le está saliendo una nariz. Está colocando la arena hacia el oeste, en la misma punta. Eso está marcando cuál es la posición donde quiere acomodarse el nuevo Puntal. Seguramente sea consecuencia del aumento del canal de navegación».

Las causas

Muchas son las opiniones procedentes de diferentes sectores, colectivos y grupos políticos sobre las causas de la transformación de este paraje. Una de ellas apunta directamente a la construcción del nuevo puerto. Vidal descarta que esta infraestructura esté afectando a esta parte de la playa, después de haberse realizado trabajos de propagación de oleaje para ver cuál era la agitación antes y después de la construcción del puerto. «El oleaje, que es una posible causa del cambio del Puntal, no se ha modificado a consecuencia de la construcción del dique».

Lo que sí ha variado las corrientes son las modificaciones de las concesiones que hay en el interior de las marismas, según señala el catedrático de la UC, que hace referencia a algunas áreas de relleno que se han recuperado en Berria, Argoños, Escalante, Limpias o Rada. «La recuperación de esas marismas supone mayor entrada de agua y un aumento de las corrientes en el Puntal». Vidal asegura que el Instituto de Hidráulica analizó qué pasaría si se recuperasen las marismas y se llegó a la conclusión de que el área de la canal aumentaría un 10% en el caso de las marismas de Santoña; un 15%, en Argoños; un 13%, en Limpias; un 9%, en Escalante y un 5%, en Rada.

«Recuperar las marismas, que es muy bueno medioambientalmente, provoca un aumento de la sección de la canal de navegación, que afecta al Puntal de Laredo. Creemos que esta es la causa principal del retroceso del sitio», asegura Vidal, al tiempo que señala como otra razón, el aumento del tamaño del bajo que se genera por la parte exterior.

«Ese bajo, que ha generado algunos problemas a los pesqueros, se draga periódicamente. Los procesos de dragado también pueden generar un pequeño cambio». Así las cosas, y teniendo en cuenta las diferentes opiniones que hay sobre este tema, el director de Proyectos del Instituto Hidráulico cree que «habría que realizar mediciones, instalando unas cámaras en el Fuerte de San Carlos (Santoña) que tomaran fotografías continuas y permitieran restituir la topografía de la zona».

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