El último día de júbilo

La presencia de peregrinos y turistas se hace notar en Potes antes del cierre de la Puerta del Perdón, que pondrá fin al Año Jubilar

Luis Palomeque
Pedro Álvarez
PEDRO ÁLVAREZPotes

No hacen falta excusas para que las calles de Potes se llenen de turistas, pero este fin de semana, si cabe, los motivos son mucho más evidentes. A los últimos peregrinos que siguen llegando después de completar las etapas del Camino Lebaniego para conseguir el perdón de sus pecados, y a los que llegaron de forma expresa para vivir este emotivo momento, se unieron los visitantes despistados. Esos que no se habían enterado de que hoy se pone fin a 365 días de Año Jubilar Lebaniego con el cierre de la Puerta del Perdón y la última Misa del Peregrino a cargo del obispo de Santander a las 12.00 horas. Nada más bajarse del coche, la abundante cartelería y los preparativos de los espectáculos que se desarrollaron en la noche de ayer les hicieron ver que algo grande pasaba. Tan grande como el último día de júbilo hasta dentro de cinco años.

Desde hacía días era ya prácticamente imposible encontrar un hueco en los establecimientos hoteleros de la capital comarcal –no así en las localidades cercanas– y esos datos de ocupación se reflejaron en la calle. «Es verdad que hay gente, pero ha pasado como cuando se abrió el Año Jubilar. Quizás pensando que iba a ser mucho agobio han preferido venir otro día. Mismamente, el pasado fin de semana se veía más movimiento. Igual mañana (por hoy) la cosa cambia...», razonaba el propietario de un bar de Potes en una jornada de sol y calor. Y es verdad que, al contrario que el río Quiviesa a su paso por el casco urbano debido al deshielo, en la villa había ajetreo pero no estaba desbordada.

El que sí vivió ayer otra jornada con gran afluencia de personas fue el monasterio. Los peregrinos se afanaban por cumplir con el Jubileo. El contador, que ya acumula cerca de 1,2 millones de visitantes desde el 23 de abril de 2017, siguió creciendo con cántabros, pero también vecinos de otras comunidades autónomas. Incluso de otros países, como se demostraba en el grupo que a las 17.00 horas entró en el monasterio de Santo Toribio de Liébana en el marco de una visita guiada que acabó con un beso –los que quisieron– al Lignum Crucis, el trozo más grande de la cruz de Jesucristo que se conserva en el mundo según la tradición católica.

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«Hemos venido en taxi un pequeño tramo. Si no hacemos eso no llegamos antes de que se cierre la Puerta del Perdón», explicaba un grupo de mochileros vascos tras pedir unas indicaciones a unos agentes. También fue muy evidente durante toda la jornada, y lo volverá a ser hoy durante los momentos previos y posteriores a la ceremonia religiosa, la amplia presencia policial para velar por la seguridad y evitar los graves problemas de tráfico que se produjeron en la clausura del anterior Año Jubilar, en 2007.

La Guardia Civil de Cantabria ha dispuesto un amplio operativo formado por un centenar de efectivos para garantizar el orden en unas circunstancias de gran afluencia de visitantes, peregrinos y autoridades. Incluye un escuadrón de Caballería de Madrid y la Agrupación Rural de Seguridad de León, además de apoyo aéreo con un helicóptero con base en Asturias.

Los actos de hoy

La ceremonia religiosa de hoy arrancará con el recibimiento a los últimos peregrinos a las 11.30 horas frente al monasterio. También serán los últimos en cruzar la Puerta del Perdón. Treinta minutos después comenzará la última Misa del Peregrino, concelebrada por Manuel Sánchez Monge, obispo de Santander, y por el cántabro Carlos Osoro (arzobispo de Madrid) y los responsables de las diócesis de Oviedo, León, Astorga y Palencia. Se iniciará con una procesión con el Lignum Crucis desde la plaza del templo.

Tras la eucaristía, llegará el acto solemne del cierre de la puerta con la colocación de un candado. Por razones de seguridad, el acceso a Santo Toribio estará restringido a vehículos. Desde las 10.00 horas, sólo se podrá acceder desde Potes a pie o mediante un servicio de autobuses gratuito que, una vez concluida la ceremonia, regresará a esta localidad.

Ayer por la noche, pocas horas antes de la ceremonia religiosa, tuvo lugar en distintos puntos de Potes el espectáculo 'Apocalipsis Beato', organizado por el Gobierno de Cantabria y consistente en diversas acciones culturales. La primera parada fue El Centro de Estudios Lebaniegos, donde las compañías Quásar Teatro y Ruido Interno pusieron en escena 'Parousia', una función de luz, música y color creada específicamente para este evento. El Apocalipsis y el medievo fueron el centro del espectáculo multidisciplinar, cuya estructura dramatúrgica estaba hilvanada por elementos audiovisuales como el vídeo mapping, la música en directo, la danza, la palabra o la luz, creando un espectáculo de un gran impacto visual para el gran número de espectadores que siguieron la puesta en escena.

El programa continuó con 'La serpiente antigua', un teatro de calle del grupo Deabru Belzak que recorrió todo el casco antiguo de Potes. Llegados a la Torre del Infantado, todo el público pudo disfrutar de 'Luz Millenium', de la empresa cántabra Ruido Interno, un espectáculo de luz y sonido articulado en torno al origen del jubileo, con las imágenes que han llegado hasta nuestros días procedentes de las ilustraciones de los Beatos y la comprensión del momento como época de celebración, de júbilo y de esperanza. Todo ello, tomando la luz como hilo conductor de la propuesta audiovisual.

Seguidamente, 'La serpiente antigua' volvió a llevar la acción esta vez al recinto ferial de La Serna, donde la compañía belga Theatre Tol tomó el relevo y representó por vez primera en España 'Pedaleando hacia el cielo', una mezcla de imágenes cinematográficas, luz, canto, baile y música en vivo, que concluyó con un espectáculo aéreo realizado sobre plataformas elevadas.

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