Varios pueblos de Liébana comienzan a notar los efectos de la sequía

El Gobierno de Cantabria y los ayuntamientos afectados tienen que suministrar agua para evitar que se puedan vaciar los depósitos

Pedro Álvarez
PEDRO ÁLVAREZSantander

Los efectos de la se están dejando notar en la comarca de Liébana, donde la carencia de las lluvias está causando problemas en algunas poblaciones de diferentes municipios. El caudal de los ríos está muy bajo y los manantiales están muy por debajo de su nivel por estas fechas, e incluso en alguno de ellos ya no baja agua. Ante este problema, tanto desde el Gobierno de Cantabria como desde los propios Ayuntamientos, están abasteciendo de agua a los pueblos que en estas fechas debido al aumento tanto del número de vecinos como de visitantes, se encuentran con problemas de caudal

Vicente Vélez, alcalde de Pesaguero, señala que “los dos pueblos donde estamos notando más la falta de agua es en Dos Amantes y en Obargo. En el primero de ellos, al tener un depósito con capacidad para 15.000 litros, en estos momentos no es suficiente para poder abastecer a la población, y hay que llevar agua casi todos los días. En Obargo, el depósito es de 50.000 litros y pese a ello, cada cierto tiempo también hay que llevar agua con la ayuda de los camiones cisterna del Gobierno de Cantabria”. Vélez manifiesta que “debido al problema generado por la fuerte sequía que estamos padeciendo, hemos tenido que colocar bandos en los pueblos del municipio, recomendando tanto a vecinos como a visitantes, que no se riegue y no se utilice el agua para llenar las piscinas”.

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Gregorio Alonso, alcalde de Vega de Liébana, también tiene problemas con varios pueblos de su municipio por la escasez del agua. “En la localidad de Dobres, hemos utilizado el camión cisterna, y se ha tenido que realizar la captación de agua de un manantial. En Pollayo, pese a que no son muchos los habitantes en la localidad, dos o tres veces por semana tenemos que llevar una cuba de agua del Ayuntamiento, para que no les falte agua; en la localidad de Valcayo, se ha tenido que captar agua de otro manantial y llevarlo al pueblo instalando un kilómetro de manguera, y en Bárago, en el barrio de abajo, la denominada fuente Honda, que se creía que era inagotable, no es capaz de poder abastecer a esa parte de la localidad, por lo que hemos tenido que conectar con la traída de aguas del barrio de arriba”.

En la misma situación está el municipio de Cabezón de Liébana, cuyo alcalde, Jesús Fuente, reconoce que “tenemos problemas en la localidad de Cahecho, uno de los lugares turísticos del municipio, donde en estas fechas aumenta el número de personas, por lo que se está llevando agua dos días por semana por medio del camión cisterna. Otro pueblo con problemas es Lubayo, con acceso complicado, por lo que llevamos el agua con la ayuda de un remolque”.

Tanto Javier Gómez, alcalde de Potes, como Javier Campo, alcalde de Tresviso; Oscar Casares, alcalde de Camaleño, y Secundino Caso, alcalde de Peñarrubia, han manifestado que a pesar de la sequía que se está sufriendo, las poblaciones se encuentran bien abastecidas y no existe problema de falta de agua”. Jesús Cuevas, alcalde de Cillorigo de Liébana, indica que “actualmente a pesar de que han bajado mucho los manantiales, no hemos tenido que abastecer a las poblaciones con el camión cisterna, pero me temo que si sigue esta sequía tan fuerte, lo tengamos que hacer dentro de quince días”.

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