Alumnos y profesores del Centro de Adultos de Cabezón reclaman el cambio de sede

Alumnos y profesores colgaron ayer una pancarta en la fachada del edificio./Javier Rosendo
Alumnos y profesores colgaron ayer una pancarta en la fachada del edificio. / Javier Rosendo
Cabezón de la Sal

Cuelgan una pancarta en la fachada del edificio y buzonean folletos para reclamar el traslado a las dependencias del antiguo consultorio

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

La directiva de la Escuela de Adultos Margarita Salas de Cabezón de la Sal ha movido ficha. Alumnos y profesores colgaron ayer una pancarta en la fachada del centro para reivindicar que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), dependiente del Ministerio de Empleo, ceda el edificio del antiguo centro de salud al Ayuntamiento, donde sería trasladada la actual escuela de adultos.

El alcalde de Cabezón, Víctor Manuel Reinoso, anunció la pasada semana en una rueda de prensa que el INSS exigía al Ayuntamiento un alquiler de más de 3.000 euros mensuales por el uso del edificio del que es propietario, algo que tanto desde el Consistorio como desde la propia escuela consideran «exagerado», sobre todo teniendo en cuenta «el gran deterioro que está sufriendo el inmueble que antes albergaba el centro de salud», con humedades, goteras y el tejado gravemente afectado por el paso del tiempo. La dirección del centro ha ido más allá y ha preparado unos folletos para repartir por los buzones en los que se explica que la negativa del INSS de ceder el edificio al Ayuntamiento de Cabezón «tiene como consecuencia que no tengamos unas mejores instalaciones para el centro de adultos, la escuela de idiomas o para desarrollar cursos relacionados en el empleo».

La biblioteca de Cabezón, que en la actualidad también ocupa un espacio insuficiente y sin acceso para minusválidos, sería a su vez trasladada al edificio donde ahora está la escuela de adultos, por lo que un buen número de personas se verían beneficiadas si se produjera tal cesión.

Sin embargo, el alcalde explicó que «habrá que seguir luchando» porque no tiene muy buenas expectativas con respecto a llegar a un acuerdo con la entidad propietaria del inmueble, que hasta ahora se ha enrocado en un precio de alquiler «poco realista y exagerado». En el folleto que se va a repartir por los buzones del municipio se plantean dos preguntas que pasarán por la mente de muchos ciudadanos: «¿Si no es ahora, cuándo?» y «Si no es para Educación ¿para quién será?».

El edificio lleva dos años en desuso y que hay grupos de jóvenes «que han empezado a entrar por las noches a destrozar el mobiliario», señaló el alcalde.

Por su parte, la directora del Centro de Adultos Margarita Salas, Montserrat Aguirre, dejó claro que «vamos a luchar por el edificio». Por el momento, en la jornada de ayer ya dieron los primeros pasos en esa dirección.

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