Ayudas de hasta 6.000 euros para el comercio de Cabezón

Unos setenta comerciantes del municipio podrán beneficiarse de las ayudas. /Javier Rosendo
Unos setenta comerciantes del municipio podrán beneficiarse de las ayudas. / Javier Rosendo

El Gobierno de Cantabria concede una serie de subvenciones a los establecimientos de los que en el municipio se podrán beneficiar unos 70

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

La Consejería de Innovación, Industria, Turismo y Comercio del Gobierno de Cantabria otorga una serie de ayudas al comercio de las que en Cabezón de la Sal se pueden llegar a beneficiar alrededor de setenta establecimientos dedicados a la venta de productos, según explicó el concejal de Empleo, Javier Gutiérrez (PSOE), y la directora de la Agencia de Desarrollo Local (ADL), Julia Labiano. La convocatoria para solicitar estas ayudas, que pueden llegar a un máximo de 6.000 euros, permanecerá abierta hasta el próximo 15 de mayo y pueden optar a recibirlas comercios de casi todos los ámbitos. «Comercios al por menor de productos alimenticios, de bebidas y tabaco, de productos industriales, de productos no alimenticios realizados en establecimientos permanentes, comercios en almacenes populares, los que se dedican a la reparación de artículos eléctricos para el hogar, lavanderías, tintorerías y servicios similares; salones de peluquería e institutos de belleza, servicios fotográficos y enmarcación...», explica Labiano.

La lista continúa y con estas ayudas, los usuarios pueden subvencionar actuaciones relacionadas con «la realización de obras de acondicionamiento y reforma de los establecimientos de venta al público o de prestación del servicio; adquisición de equipamiento comercial y maquinaria relacionado con la actividad desarrollada, instalación de sistemas de seguridad para la vigilancia, incorporación de nuevas tecnologías e innovación, adquisición de ordenadores de sobremesa, terminales de punto de venta, impresoras, adquisición de equipos de red informática, programas informáticos, gastos de desarrollo de páginas webs o desarrollo de aplicaciones para dispositivos móviles», también entre otras muchas actividades más. Eso sí, apunta Julia Labiano, «son subvenciones para los minoristas que se dedican a la venta de productos, no a la fabricación».

Se trata de ayudas que no son la panacea ni una varita mágica para que cualquier comercio funcione en Cabezón de la Sal, pero «suponen un respiro para algunos autónomos que quieran mejorar o remodelar su negocio, o comprar mobiliario o equipos informáticos, con el fin de otorgar mayor visibilidad a sus establecimientos». Aunque las ayudas varían en función de una serie de requisitos, los establecimientos que estén asociados a la junta arbitral de consumo o a alguna asociación de comerciantes tienen hasta un 35% de ayuda, mientras que los que no lo estén pueden optar a una ayuda del 30%. «No es una diferencia muy grande, pero es importante remarcarlo, porque en Cabezón de la Sal no existe una asociación de comerciantes, ya que no existe voluntad por parte de los propietarios», explica el concejal. Y es que ese es el gran talón de Aquiles del sector comercial del municipio, que la asociación de comerciantes, Acosal, ha sido un carro del que casi nadie ha querido tirar y que ha terminado por desaparecer. Un problema al que desde el Ayuntamiento no saben cómo enfrentarse. «Podemos organizar ferias y demás eventos, pero necesitamos que se impliquen los comercios», se queja el edil. «Nadie quiere ponerse al frente de Acosa. La gente está cansada y todavía no he logrado averiguar qué ha ocurrido para que sea así».

Al ser preguntados, la mayoría de comerciantes responde sobre lo positivo que sería crear algún tipo de organismo que les englobe a todos, pero en realidad «nadie está dispuesto a capitanear este barco». Y eso que la red de establecimientos públicos en la localidad es potente y está consolidada. «Algunos negocios cierran y otros nuevos abren». Cabezón, detalla Julia Labiano, «es un buen lugar para emprender porque es cabecera de comarca y tiene una zona muy amplia de influencia, lo que hace que mucha gente acuda a comprar y no tenga que desplazarse a Torrelavega o Santander».

¿Qué hay de su durabilidad? «los gastos fijos son los que más ahogan a los emprendedores», asegura, por eso «considero que debería haber alguna política de ayuda al alquiler o que los propietarios de los locales deberían tomar conciencia sobre la situación económica en la que nos encontramos». ¿Y el dinero de la subvención, cuándo llega? «pues estas ayudas tardan en resolverse y son bastante lentas, pero llegan», asegura Julia. Además, con ellas se pueden subvencionar inversiones realizadas desde el 16 de junio del pasado año hasta el 15 de mayo de este.

«Se pueden beneficiar de estas ayudas alrededor de setenta comerciantes en Cabezón» Javier Gutiérrez, Concejal de Comercio

Sin embargo, esta demora en el recibo del dinero suele ser mayor hándicap para los solicitantes. Así lo explica María Isabel Salas, que se ha puesto al frente de una mercería de toda la vida en Cabezón llamada Encarnita. «Siempre he sido cocinera, pero necesitaba un trabajo que no absorviera todo mi tiempo y con el que pudiera dedicarme también a mi familia», explica, por eso cogió la mercería en Cabezón, donde lleva viviendo 14 años. «He solicitado la ayuda para autónomos el pasado mes de octubre, me la han concedido pero todavía no he recibido el dinero». También va a solicitar la ayuda al comercio del Gobierno de Cantabria, «pero si tardan tanto en dármela...». En cualquier caso, Julia recomienda a los comerciantes «que se informen y las soliciten», porque tienen algo que ganar y nada que perder.

Inversiones en las distintas categorías de la restauración

Además de las ayudas al comercio, el Gobierno de Cantabria convoca hasta el mes de octubre una serie de ayudas a las inversiones destinadas a alojamientos turísticos, bares, restaurantes, etc. Las ayudas consisten en una inversión mínima subvencionable de 10.000 euros para establcimeintos con más de 25 habitantes, 6.000 euros para establecimientos de 15 a 25 habitantes y 5.000 euros para aquellos con menos de 15 habitantes. Se destinarán a actividades relacionadas con «la instalación de ascensor, de escalera de servicios o incendios, obras de insonorización, creación de plazas de aparcamiento de vehículos, sistemas de climatización, etc».

Independientemente de las ayudas, «el hecho de un negocio vaya a triunfar o no en Cabezón nadie lo puede garantizar», coinciden el concejal y la directora de la ADL. «Hay tiendas que llevan muchos años abiertas y siguen teniendo una clientela fija y otros que abren y no se sabe por qué, no pitan». Lo importante, dice Julia, «para todos aquellos que no pueden hacer un estudio de mercado, que son la mayoría, es que observen bien los hábitos de compra de la gente, cómo se mueven y dónde entran, de qué manera consume la gente en Cabezón».

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