La iglesia estrena cubierta

Está previsto que los trabajos finalicen a medidados de este mes./Javier Rosendo
Está previsto que los trabajos finalicen a medidados de este mes. / Javier Rosendo

La parroquia sufraga las obras de reparación del templo, cuyo tejado se ha visto seriamente afectado por los excrementos de las palomas

LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

Cabezón está reparando su iglesia parroquial de San Martín, situada en pleno centro del municipio, cubierta estos días por andamios. La parroquia ha sufragado el coste (entre 10.000 y 15.000 euros) que supone reparar la parte del tejado que da a la plaza Mariano Arroyo, lo que se conoce como la parte de atrás, pues el templo tienes dos entradas. «Son los tejados pequeños al sur de la iglesia sobre los que estamos actuando», informó el párroco, Don Pedro Salvador. «El tejado de la iglesia está en muy malas condiciones, fruto de la porquería que dejan las palomas y de las humedades», concretó. Y lo cierto es que las palomas están erosionando seriamente la estructura superior del templo. «Es un mal que no podemos atacar, pero el tejado está lleno de excrementos de estas criaturas», reconoció Don Pedro.

Algunos de los tablones de madera del techo están también en muy malas condiciones, «sobre todo los aleros, por lo que es urgente su reparación». Los trabajos consistirán en poner onduline bajo la teja y colocar tejas nuevas con el fin de reforzar esta parte del tejado. En el transcurso de las obras, no se ha visto afectada en ningún aspecto la actividad de culto y las misas continúan teniendo lugar con la misma normalidad de siempre. Está previsto que los trabajos finalicen a mediados de septiembre.

La reforma más aparatosa que ha sufrido esta iglesia, construida a finales de los años setenta, es la de la torre. A la torre anterior, triangular, le cayó un rayo y la tiró. La iglesia de Cabezón es grande y acogedora. No es un gran monumento, sino más bien pequeño, recogido. No hay grandes distancias y las columnas están situadas de forma que se puede ver el altar desde cualquier lugar.

No se ha visto afectada la actividad de culto y está previsto que los trabajos finalicen este mes

La construcción del templo fue un trabajo colectivo, que se realizó bajo la gestión del sacerdote Miguel Noriega, que al morir fue enterrado en el presbiterio, junto al altar del templo. Según explicó en su día Don Ricardo Aguirre, anterior párroco de la localidad y gran conocedor de la historia del municipio, «se desconoce quién fue el autor de las trazas (el proyecto) del edificio, aunque se piensa que, dado el parecido de detalles arquitectónicos con laiglesia de Treceño, pudo ser Juan Antonio del Mazo Arce, que era también autor de los retablos de esa época en Cantabria». Toda la imaginería de los retablos, a excepción del San Miguel, que está en el ático del mayor, fue echada al fuego durante la guerra. Sin embargo, contaba el cura con mucho énfasis, «se conservan de entonces dos objetos de indudable valor; un cáliz de plata sobredorada y una gran cruz procesional chapeada en plata repujada».

La iglesia de Cabezón no es considerada un monumento turístico, como sí sucede con otras parroquias de municipios cercanos. Aunque se encuentra situada en el casco histórico de la localidad y sus muros invitan a entrar, son pocos los turistas que la visitan. A pesar de todo, es uno de los edificios más destacados de la localidad y se encuentra, con sus más y sus menos, en buen estado. A lo largo de los años, no se han ido realizando grandes mejoras, pero se van acometiendo pequeños trabajos como el actual.

Fotos

Vídeos