Valdáliga celebra con el padre Ángel la inauguración de su nueva residencia de ancianos

Valdáliga celebra con el padre Ángel la inauguración de su nueva residencia de ancianos
Javier Rosendo

El alcalde, Lorenzo González, se mostró visiblemente emocionado «tras nueve años luchando por este proyecto»

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEAValdáliga

Hasta fuegos artificiales. La inauguración de la nueva residencia de ancianos de Valdáliga que se llevó a cabo ayer en el barrio de La Cocina de Roiz, donde ha sido levantada, fue una fiesta en toda regla. Y es que desde que el alcalde, Lorenzo González, comenzase a fraguar la idea de este proyecto hace nueve años, han pasado muchas cosas. Algunas buenas, como el hecho de que la Fundación Mensajeros de la Paz del padre Ángel, decidiese hace dos años subvencionar el proyecto con tres millones de euros. Y otras quizá no tanto, como cuando el dinero no terminaba de llegar y el alcalde, desesperado tras haber hecho de esta iniciativa su proyecto estrella, decidió abandonar el partido independiente con el que estaba gobernando y colocarse tras las siglas del Partido Popular. Todo, eso sí, a cambio de la promesa del Ejecutivo de ayudarle a levantar esta residencia. Así que a González se le caían ayer las lágrimas en el acto de inauguración, a la que acudió acompañado del padre Ángel García, fundador de la Asociación Edad Dorada Mensajeros de la Paz Occidente, así como del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y de la vicepresidenta, Eva Díaz Tezanos. Además de varios miembros del actual y el anterior Ejecutivo del PP (la primera piedra se puso en la anterior legislatura), alcaldes, vecinos y amigos. El alcalde resumió su enorme satisfacción con una frase: «Es el día más feliz de mi vida después del nacimiento de mi hijo». Y volvió a repetir el lema que tanto tiempo ha defendido cuando ha visto que surgían inconvenientes a la hora de acometer la construcción de la residencia: «prefiero pedir perdón a pedir permiso», dijo bien alto ante el aplauso de los asistentes.

«Además de residencias, es necesario que no olvidemos a las personas mayores» padre ángel

Por su parte, el padre Ángel, gracias al que se ha podido ejecutar la obra, recordó que «no basta con encontrar residencias preciosas, sino que además es necesario que los familiares no olviden a las personas mayores, que han de ser abrazadas, queridas y arropadas». El benefactor recordó que un total de «30 profesionales van a trabajar en esta residencia, que han de tener vocación para tratar a las personas mayores». Tanto Revilla como la vicepresidenta alabaron la labor del padre Ángel. Díaz Tezanos recordó además que «el Gobierno de Cantabria ha puesto en marcha un Plan de Mejora de Centros Residenciales, que exige el reconocimiento de cada persona como un ser con el derecho de seguir gestionando su propia vida». El director de la residencia, David García, explicó que «se trata de una residencia especial, donde los residentes tendrán calidad de vida». Cuenta con 60 plazas, 50 de ellas concertadas por el Gobierno de Cantabria.

Javier Rosendo

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