«Nos estamos quedando sin puntos»

Vecinos de Puente San Miguel denuncian el funcionamiento «fraudulento» del foto-rojo instalado

Algunos vecinos de Puente San Miguel, junto a la cámara del semáforo, portando copia de sus solicitudes y de sus multas./Luis Palomeque
Algunos vecinos de Puente San Miguel, junto a la cámara del semáforo, portando copia de sus solicitudes y de sus multas. / Luis Palomeque
Sara Torre
SARA TORRESantander

«Nos estamos quedando sin puntos», lamenta Rafael Villegas, un vecino de Puente San Miguel que el lunes recibió su tercera multa al ser 'cazado' saltándose el semáforo por el radar foto-rojo instalando en la carretera comarcal CA-133, entre Santillana del Mar y Puente San Miguel, cuya recaudación se reparten una empresa privada y el Ayuntamiento.

Junto a él, otros tres vecinos hacen de portavoces de un grupo más numeroso que se reunirá hoy para concretar qué medidas adoptan para acabar con lo que Villegas, Vicente Torices, Miguel Prellezo y María Rosa Fernández consideran «un fraude» ideado «únicamente con afán recaudatorio» a través del «abuso de poder».

Desde que el radar foto-rojo entrara en funcionamiento en el mes de octubre pasado, se han recaudado 70.000 euros, divididos en multas de 200 que se quedan en 100 euros por pronto pago y llevan aparejada la retirada de cuatro puntos del carné.

Considerando la «alarmante cantidad» de expedientes sancionadores enviados a los conductores que rebasan el citado semáforo en fase roja, el grupo de vecinos ha enviado una carta al Director General de Fomento de Cantabria asegurando que «el semáforo ha sido manipulado intencionadamente, rebajando el tiempo de la fase ámbar fijo a tres segundos, tiempo insuficiente para poder parar el vehículo con dirección a Puente San Miguel».

En esta línea, los vecinos aseguran que «el semáforo se ha programado de forma fraudulenta, no consiguiendo la finalidad que se presupone de evitar accidentes porque lejos de poder detener el vehículo estando el semáforo en ámbar fijo, provoca que sean muchos más los conductores que salen con el semáforo en rojo, lo que provocaría muchos más accidentes». Miguel Prellezo critica que, en su caso, para ir a su casa ahora da una vuelta más larga para evitar el semáforo y a eso «no hay derecho». Aseguran los vecinos que recientemente un hombre que conducía un camión lleno de vacas «tuvo que pegar un frenazo y los animales se salvaron de milagro». Se preguntan también qué situación se generaría si fuera un autobús escolar el afectado.

Los vecinos han enviado cartas a la Consejería de Obras Públicas y al Ayuntamiento de Reocín solicitando la retirada del radar. Por su parte, desde la Consejería señalan que el radar dispone de informe favorable previo a la autorización del Ayuntamiento y que todos los semáforos de paso de peatones con pulsador y los semáforos de regulación de cruces se programan de la misma manera en cuanto a tiempos de ámbar y tiempos de despeje. «Se programa un tiempo de ámbar de 3 segundos previo al cambio de fase, seguido de un tiempo de despeje de otros 3 segundos durante el cual todas las fases permanecen en rojo; en total, hay 6 segundos para el cambio de movimiento», aseguran desde Obras Públicas en el escrito remitido a los vecinos.

El alcalde de Reocín, Pablo Diestro, señala que cuando al técnico encargado le llega que un coche ha pasado en rojo, para validar la multa, observa la grabación y el criterio que adopta es que sólo se valida si han pasado más de 2 segundos desde que el semáforo se puso en rojo hasta que el coche pasó. Y si hay alguna multa que se valida por error, puede ser retirada tras una alegación. Diestro se ha personado en el lugar para comprobar la situación y deduce de lo observado que «si vas despacio, no tienes problema».

No obstante, ha enviado una solicitud para que se aumente el tiempo en el que cambia a 4 o 5 segundos. «Pero sería una sugerencia», recalca, insistiendo en que «el semáforo no se ha manipulado y está igual que antes de que se instalase el foto-rojo».

Pese a que los vecinos viven en la zona desde hace treinta años y aseguran que nunca ha habido accidentes, Diestro insiste en que se ha colocado ahí porque sí los ha habido y que un informe de la Policía avala esta circunstancia. Niega así que exista afán recaudatorio y remarca que «lo que se pretende es que se garantice la seguridad», destacando el hecho de que «hay 6 segundos de margen real, teniendo en cuenta los 2 en los que no se multa o se permite alegar». Respecto a los casos particulares de los vecinos multados, el alcalde considera que «si a un señor le sancionan tres veces en un semáforo que está controlado, la culpa no es del semáforo es del señor, que es un imprudente».

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