Tres empresarios de Santillana planean construir un laberinto junto a la Colegiata

Tres empresarios de Santillana planean construir un laberinto junto a la Colegiata
Javier Rosendo

El proyecto se encuentra a la espera de recibir el permiso de la Crotu para, después, poder solicitar la autorización municipal

Sara Torre
SARA TORRESantander

Los hermanos De la Pinta, conocidos hosteleros de Santillana del Mar, han decidido construir un laberinto en una finca rústica de especial protección situada a trescientos metros de la Colegiata, en el barrio Las Arenas, sobre la que han efectuado una compra condicionada a que se les conceda el permiso para su pretensión. El proyecto se encuentra en estos momentos sobre la mesa de la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Crotu) y los interesados esperan que se resuelva su petición en un plazo de seis meses, tal y como explica José Ramón de la Pinta, uno de los hermanos.

Para llegar a tomar la decisión de instalar un laberinto, los hermanos barajaron otras propuestas: «Primero queríamos poner un karting, para dar un poco más al turismo de Santillana, para que los que vinieran al pueblo tuvieran un atractivo más; después, surgió la idea de un parque temático, que también estaba en los planes, pero aquí el clima tampoco acompaña mucho para eso; y la última idea se ha convertido en un laberinto y sobre esa se ha hecho el proyecto».

Una vez se resuelva todo lo relativo a los permisos, los empresarios decidirán qué más se puede hacer en torno al citado laberinto. Si se ocupa toda la finca, que mide 12.000 metros, cuadrados con los arbustos que se planten o si se idea algo nuevo para complementar la atracción.

Los propietarios pretenden abrir lo antes posible y por eso han decidido plantar los árboles con 1,80 metros de altura, en lugar de esperar a que puedan crecer, pese a que el coste se incremente. Una vez reciban el permiso de la Crotu, deberá dar el visto bueno el Ayuntamiento. «Aquí no hay ningún problema, ahora, a ver la Crotu, que es la que tiene la última palabra», dice De la Pinta, acertadamente, porque en el consistorio están «encantados».

Así lo manifiesta el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Santillana del Mar, Miguel Ángel Viaña: «Si el informe de la Crotu es favorable, que creemos que sí, porque no deja de ser una plantación, aquí creemos que no haya ningún problema».

El edil celebra que Santillana pueda contar así con «un negocio nuevo, además en una finca rústica que vale para eso y poco más, con sus respectivos puestos de trabajo y la capacidad de atraer más gente».

Para llegar a decantarse por esta finca, los hermanos estuvieron estudiando cuáles eran las posibilidades, siempre que fuera en su villa: «Hemos mirado, pero aquí no había muchas más opciones».

«Es posible que la gente quiera hacer rutas de laberintos»

El vecino de Villapresente Emilio Pérez inauguró en abril del año pasado un laberinto, el más grande de España de este tipo, con 4.000 árboles dispuestos en hileras. Lo construyó con ayuda de algunos vecinos en una finca rústica familiar. Desde el momento de la plantación hasta que los árboles crecieron suficientemente, este operario de montes tuvo que esperar cuatro años. Sobre la iniciativa emprendida para construir otro laberinto en Santillana, opina que «la competencia puede incluso estar bien porque es posible que la gente decida hacer rutas de laberintos». Considera que, pese a que los árboles se compren de una altura determinada, habrá que esperar a que las ramas se junten para que no queden espacios abiertos y a que crezcan un poco más, «con lo que no será tan rápida la apertura». Hasta el momento, en solitario, su éxito ha sido mayor del que se esperaba y ha tenido que contratar a varias personas aparte de poder darle un puesto a su hija, su principal objetivo. Después de haber instalado un aparcamiento recientemente, sigue planeando mejoras .

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