San Vicente busca dar utilidad a los locales municipales que están vacíos

El edificio de la Torre del Reloj, antigua biblioteca y actualmente en desuso, se proyecta destinarlo a albergue de peregrinos./JOSÉ GARCÍA
El edificio de la Torre del Reloj, antigua biblioteca y actualmente en desuso, se proyecta destinarlo a albergue de peregrinos. / JOSÉ GARCÍA

De propiedad municipal.En la actualidad, no se realiza actividad alguna en el edificio de la antigua biblioteca y en dos bajos comerciales del centro de la villa

VICENTE CORTABITARTE

Las dependencias del Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera no son solo las que se encuentran en el histórico palacio del Corro, sede central del Consistorio que acoge además de todo lo relacionado con la actividad política los servicios administrativos y técnicos. Además, San Vicente dispone de una amplia red de locales de su propiedad en la villa en los que acoge otra gran variedad de servicios municipales y que le permite también ceder algunos de ellos a diferentes asociaciones y entidades del municipio, así como al Gobierno de Cantabria para ofrecer diversos servicios de la administración regional a los vecinos de la comarca.

Se puede decir que el Ayuntamiento barquereño no padece estrecheces por falta de locales, especialmente tras la reciente entrada en funcionamiento del nuevo edificio multiusos de la Casona del Cantón, que en sus aproximadamente mil metros cuadrados de superficie, acoge algunos de los servicios que hasta su hace poco se encontraban ubicados en otras dependencias repartidas por diferentes puntos de la villa, así como otros totalmente nuevos.

Precisamente por esos cambios, uno de los inmuebles que se ha quedado prácticamente sin actividad ha sido el de la Torre del Reloj que acogía la antigua biblioteca municipal, cuyo servicio, junto el de la Oficina de Información Juvenil y el telecentro, se ofrece ahora en la Casona del Cantón.

Se ha retomado el proyecto de convertir en albergue municipal la antigua biblioteca

El salón de actos, que durante casi tres décadas acogió la mayor parte de las actividades culturales y sociales del municipio, también se había quedado prácticamente inutilizado tras la construcción hace una década del auditorio municipal.

A dicho inmueble infrautilizado se suman otros dos céntricos locales de propiedad municipal arrendados desde hace muchos años y que por cese de actividad han vuelto a manos del Consistorio. Ahora el Ayuntamiento busca destino para todos ellos.

Futuro albergue

El edificio que hasta hace apenas dos años acogía la biblioteca municipal con un amplio salón de actos y el telecentro, es un inmueble cargado de historia, enclavado en pleno conjunto histórico. Se cree que durante la Edad Media pudo acoger la antigua ermita de San Nicolás de Bari, ofreciendo diferentes servicios a lo largo del siglo XX, antes de la rehabilitación realizada para destinarlo a biblioteca en el año 1982, siendo primero cuartel de la Guardia Civil y después sede de la Cruz Roja.

Por su ubicación en pleno conjunto histórico y dimensiones, es un edificio con muchas posibilidades, que ya durante la anterior legislatura se proyectó destinar a albergue de peregrinos, idea que sin embargo no se pudo llevar adelante al no conseguirse los recursos económicos necesarios para financiar la importante obra que se necesitaba para adaptarlo para el nuevo servicio.

El Ayuntamiento sacará a subasta dos locales situados en la mejor zona de la villa

Ahora sin embargo, coincidiendo con la celebración del Año Santo Lebaniego, se ha retomado esa idea al mostrar la Dirección General de Turismo su predisposición a financiar en gran parte el proyecto.

Los problemas surgidos en el funcionamiento del actual albergue de peregrinos, situado en unos locales de la parroquia y gestionado por una asociación, que se considera que no reúne las condiciones necesarias para ofrecer este servicio con la calidad que requiere, ha hecho que este tema se considere una prioridad. Se retoma así de nuevo el proyecto de crear un nuevo albergue en San Vicente, en este caso municipal, del que se pueda hacer un seguimiento de su funcionamiento por parte del Consistorio barquereño.

Los responsables regionales de Turismo y las propias autoridades municipales coinciden en que San Vicente de la Barquera necesita contar con un albergue que sea una referencia al ser el punto de inicio del Camino Lebaniego y una de las etapas mas importantes de la ruta Jacobea por el Camino del Norte que además ha contado a lo largo de la historia con una extraordinaria infraestructura para acoger a los peregrinos, como lo demuestran los antiguos hospitales que se pueden contemplar en la actualidad.

El alcalde barquereño, Dionisio Luguera, tienen previsto reunirse en los próximos días con la directora general de Turismo, Eva Bartolomé, para concretar los pasos a dar para el desarrollo de este proyecto.

Al tiempo, desde los servicios administrativos del Ayuntamiento se está trabajando en estos momentos para ultimar un pliego de condiciones con el objetivo de sacar próximamente a concurso la adjudicación de dos locales municipales situados en el centro de la villa que se encuentran en estos momentos sin actividad. Estos locales, por sus características y sobre todo por su extraordinaria ubicación en la zona de mayor actividad hostelera y comercial de San Vicente, seguro que contarán con numerosas propuestas.

En concreto se trata del local situado en la avenida de Los Soportales en el que hasta hace unos meses se encontraba el restaurante Maruja que a lo largo de varias décadas fue un establecimiento de referencia en la buena gastronomía de San Vicente de la Barquera. En un principio el Ayuntamiento se planteó el aprovechar las instalaciones para destinarlo a sede de un módulo de formación en hostelería para jóvenes que se pondrá próximamente en marcha. Sin embargo, al no contar con la superficie necesaria se desechó esta idea, por lo que se ha acordado ponerlo nuevamente en actividad en manos privadas, mediante un contrato de arrendamiento.

Lo mismo sucederá con otro local situado en los bajos del mismo edificio, pero orientado hacia la avenida Antonio Garelli, que durante mucho tiempo funcionó como Carnicería Felipe.

Estos dos locales se encuentran en los bajos del conocido como edificio Lanza, construido en la década de los sesenta del pasado siglo. Con aquella actuación el Ayuntamiento barquereño mantuvo en propiedad todos los locales situados en pleno centro de la villa y que en su momento se alquilaron para uso comercial y hostelero. Ahora, además de los que se proyecta poner en alquiler, son utilizados como oficina de turismo, como sede de la Policía Local mientras que otro se ha cedido a la asociación empresarial de san Vicente, Afodeb.

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