San Vicente pide a Costas un estudio por los cambios en la playa de El Tostadero

Personal de mantenimiento de las carreteras regionales, retirando la arena de la calzada./Vicente Cortabitarte
Personal de mantenimiento de las carreteras regionales, retirando la arena de la calzada. / Vicente Cortabitarte

La gran cantidad de arena depositada tras un dragado hace que continuamente invada la zona urbana generando importantes problemas

VICENTE CORTABITARTESan Vicente de la Barquera

Los grandes cambios que se vienen produciendo a lo largo de los últimos años en la playa barquereña de El Tostadero y los permanentes problemas que está originando la arena que cada poco tiempo invade la acera y la carretera, ha llevado al Ayuntamiento de San Vicente a solicitar a la Demarcación de Costas que se realice un estudio riguroso para intentar que este arenal, situado en el interior de la ría, recupere su estado original y evitar la invasión de la arena de la zona urbana por la que pasean los peatones y transitan los vehículos.

Desde el Ayuntamiento barquereño se señala que está situación que vive la playa de El Tostadero se ha dejado sentir de manera especial a raíz de los trabajos de un dragado de la ría realizados hace ya cerca de dos décadas, en los que una gran parte de la arena se depositó en la playa, entre otros puntos, y no en mar abierta como suele ser habitual en estos casos.

A partir de aquel momento la configuración de la playa ha ido cambiando, proceso que año tras año se sigue acentuando.

Las alteraciones en la playa han obligado a incrementar la escollera

Uno de los aspectos mas visibles es la gran cantidad de arena con que cuenta, sobrepasando en la actualidad la altura en la que se encuentra el vial por el que se accede a la playa, cuando hace años estaba muy por debajo. Esta situación provoca que cada vez que se registran temporales o simples vientos, la arena es arrastrada desde la playa hasta el paseo, invadiendo la acera, la zona del aparcamiento y la calzada para el tráfico rodado, suponiendo un evidente peligro al facilitar que los coches puedan patinar y una molestia para los numerosos peatones que realizan por esta zona sus paseos diarios.

Esta situación obliga a que cada poco tiempo el personal de mantenimiento de las carreteras autonómicas tenga que acudir para retirar la arena de la calzada y depositarla nuevamente en la playa, viéndose obligados en algunas ocasiones a realizarlo en la zona mas próxima del área urbana, lo que provoca que al poco tiempo vuelva a estar en la misma situación.

La pasada semana estos trabajos se realizaron durante el lunes y martes y en la tarde noche de esa misma jornada, la llegada de un nuevo frente con vientos de oeste provocó que el miércoles parte de la arena retirada el día antes ya estuviese de nuevo sobre la calzada.

Sin embargo no es este el único problema que padece este arenal, aunque es el más visible en el día a día. Otro aspecto que preocupa que desde el punto de visita ambiental es mucho mas importante, es que a lo largo de todos estos años el espigón que en su día se instaló para proteger de la arena la entrada al puerto y que llegaba hasta el punto en el confluían las playas de Merón y El Tostadero se ha tenido que ir ampliando a lo largo de cerca de 100 metros por esta playa para evitar que las fuertes corrientes con que entra la marea se comiese los terrenos del camping El Rosal y la zona dunar, al mismo tiempo que ha ido desapareciendo la arena de toda esa zona convertida en la actualidad en una zona rocosa.

Todo estos ha hecho que la playa que antes tenía una clara orientación mirando hacia el oeste, vaya perdiendo extensión en la zona norte y crezca en el lado contrario. Además esas fuertes corrientes están afectando a la estabilidad de la escollera que presenta en algunos puntos un aspecto de conservación lamentable.

Aunque la playa mas frecuentada y conocida de San Vicente de la Barquera es la playa de Merón, la de El Tostadero es también muy apreciada al reunir unas condiciones muy diferentes por la seguridad de sus aguas al estar situada en el interior de la ría por lo que no tiene oleaje. Además en los días de viento noreste, muy frecuentes en la costa cantábrica, esta playa está protegida por el arbolado y el sistema dunar.

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