Canallas entra en el olimpo de las murgas

Los Canallas, en la imagen durante su actuación, se hicieron con el título de campeones por primera vez. / SANE

La agrupación, en su papel de justicieros, se hizo con el título de campeones por primera vez

Ana Cobo
ANA COBOSantoña

Los Canallas entraron en la madrugada del sábado en el olimpo de las murgas de Santoña alzándose por primera vez en su historia con el título de ganadores del concurso. Estos veinteañeros hicieron suyo el refrán de que 'a la tercera va la vencida' y lo dieron todo sobre las tablas con sus justicieros, llevándose para casa la placa que les acredita como Mejor Murga 2018 y el cheque de 1.500 euros.

La euforia se apoderó de estos jóvenes cuando escucharon su nombre y la palabra campeones. Y es que la final del certamen brilló por su calidad y estuvo reñida hasta el último momento. Las puntuaciones del jurado auparon a lo más alto a Los Canallas, que también lograron el premio especial al Humor.

Su triunfo es el mejor ejemplo de que los jóvenes vienen pegando fuerte. La de este año era su tercera participación en el concurso de murgas. Debutaron como pijos en 2015 y al año siguiente emularon a artistas callejeros. En ninguno de los dos casos lograron colarse en la final. Tras la ausencia de certamen el pasado año, este 2018 han vuelto con las fuerzas renovadas llegando no solo por primera vez a disputar la gran final, sino que han escrito su nombre con letras de oro en el Carnaval de Santoña.

Las Artistas, ganadores de la edición de 2016, se hicieron con la medalla de plata

Su representación de justicieros de las murgas conquistó al jurado y al público. Acompañados de un galeón y con la peña del Fraile pintada en el telón de fondo 'desembarcaron' en Santoña con sus «acordes de corte vacilón y letras de rebeldía, deseando que despiertes contra el que quiere manejar nuestro febrero y que está matando la magia de este sueño». Y, así, con su tono reivindicativo animaron a todos en la presentación a «salir a la calle y a luchar con los justicieros».

Echaron el resto con sus afinadas voces y una cuidada ironía que impregnó sus letras abonadas al humor y la simpatía. En sus estrofas más críticas defendieron a la víctima de 'La Manada', lamentando que ella sea la que tenga que pedir perdón por «sentirse humillada y haber sido violada». Denunciaron con dureza la «violencia y fechoría» de algunos chavales del pueblo que, hoy en día, «se divierten destrozando cristaleras, robando en negocios y rayando coches», y dieron un toque de atención a sus padres para acabar con estos actos.

Los Canallas se llevaron también el premio especial al Humor, que copó sus letras

El lado más canalla lo sacaron para ironizar con la gestión del concejal de Festejos que «lo único que ha logrado es que echemos de menos a Pili Argos», la anterior edil del ramo, y dieron un buen repaso a los integrantes del jurado. Como justicieros clamaron por recuperar el carnaval de antaño, que «lo petaba» y que tiene que ser siempre «canalla, canalla, canalla», gritaron al unísono con el público. El humor fue el gran protagonista de las estrofas del popurrí donde contaron estar «hasta los huevos» de las baldosas de juguete de las calles Alfonso XII y Serna Occina ya que al pisarlas salen «chorritos». Bromearon con que ningún gitano se queda atrapado en la nieve porque «siempre salen hasta arriba de cadenas» y compararon las nueva farolas de San Antonio con «unas duchas que el alcalde ha montado para que los 'iñakis' se sientan como en la playa».

Antes de despedirse mostraron su lado más serio para reconocer que se mueren de pena al ver que «Santoña sigue enferma, vacía y triste», y que mientras otros pueblos traen de fuera empresas aquí solo «ofertan ferias y fiestas». Y es que lamentaron que en Santoña, «sobra el politiqueo, los plenos son de vergüenza, las mujeres sufren en la fábrica por un sueldo de miseria y el comedor de ancianos sigue cerrado». Por todo ello, cantaron, «tenemos las ganas de despertar de este sueño».

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Clasificación

El concurso de este 2018 será recordado por la igualdad y el nivel de las cinco agrupaciones finalistas. Y es que, aunque Los Artistas, vigentes campeones, lo dieron todo con sus cántabros independentistas tuvieron que conformarse con una más que digna medalla de plata y el premio especial a la letra y crítica. El podio se completó con las presidiarias de Las Santas, que hicieron un concurso redondo, logrando el premio especial a la escenografía e interpretación y el reconocimiento al momentazo que recayó en una de sus integrantes, Sara Vinatea, que interpretó sobre las tablas a una presa drogadicta que recordó al famoso personaje de 'Chusa' en la serie de 'La que se avecina».

La cuarta posición recayó en los sicilianos que trajeron a Santoña el modo de elaborar la anchoa encarnados por Los Amigos de Chechu. Y aunque no está dotado de cuantía económica, el jurado les concedió el premio especial a la música original. La quinta plaza fue para Los Galipoteros, que cumplen 35 años, con su particular concierto de los cantantes españoles de los años 70, 80 y 90.

Y tras una noche de celebración, Santoña despertó con más ganas de murgas. En la mañana de ayer tocó el turno a los más pequeños, la cantera que asegura el futuro del carnaval. Emulando la profesionalidad de sus mayores, las murgas infantiles se subieron al escenario de la plaza de San Antonio para contar, desde su óptica, lo que han visto mal en su pueblo.

La sesión se inauguró con Los Cartulina, que hipnotizaron al público con sus ritmos hawaianos. Seguidamente dieron el relevo a Los Notas, que celebraron su décimo aniversario convertidos en espantapájaros. El disfraz contaba con un punto muy especial ya que incluía accesorios de los trajes que han lucido en la última década. Con Los Galis llegó el tiempo de jugar al parchís ataviados de las fichas de colores y Los Majaretas se despidieron dejando un buen sabor de boca representado a unos pequeños cocineros.

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