Un perro de la Guardia Civil descubre una caja llena de droga dentro de una furgoneta en Escalante

Drogas intervenidas./OPC
Drogas intervenidas. / OPC

El labrador, perteneciente al Servicio Cinológico, 'marcó' a los agentes una caja de cartón que un vecino de Castro Urdiales llevaba dentro de su vehículo

DM .
DM .Escalante

La Guardia Civil ha procedido a la detención de un vecino de Castro Urdiales, con iniciales R.I.M. y de 54 años de edad, como presunto autor de un delito contra la salud pública, al intervenirle en la furgoneta que conducía casi 1.000 gramos de hachís y otras cantidades de marihuana y cocaína.

Según destaca la Guardia Civil, en esta actuación tuvo una especial relevancia Eos, un labrador de cuatro años perteneciente al Servicio Cinológico del instituto armado en Cantabria y especialista en búsqueda de estupefacientes. Eos consiguió 'marcar' a los agentes el lugar donde se encontraba el alijo.

Este perro trabaja tanto de forma activa como pasiva, es decir, puede señalar a los agentes dónde se encuentra la droga rascando sobre el lugar o sentándose junto a él, siendo esta una nueva forma de entrenamiento de estos canes.

Dispositivo preventivo

La Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic) de la Guardia Civil de Cantabria tenía dispuesto en la mañana del pasado 2 de marzo un dispositivo preventivo en la carretera CA-148, próximo a la localidad de Escalante, especialmente dirigido a la detección de drogas y armas. En ese dispositivo, los agentes de la Usecic dieron el alto a una furgoneta ocupada por un hombre que les infundió sospechas.

Al participar en el operativo un agente del Servicio Cinológico con un perro detector de drogas, se procedió a inspeccionar el vehículo con el animal, observando cómo 'marcaba' de forma recurrente y persistente una caja de cartón precintada.

Tras la actuación del perro, los agentes procedieron a inspeccionar el contenido de la caja y escontraron en el interior varios paquetes con anotaciones, conteniendo todos ellos diferentes cantidades de estupefacientes.

En total se intervino cerca de 1.000 gramos de hachís distribuido en pastillas y bellotas, casi 30 gramos de marihuana y unos 10 de cocaína. Igualmente, se encontraron dos botellas de plástico con líquido pendiente de analizar.

«Los agentes suponen que el hallazgo estaba dirigido al tráfico de estupefacientes, tanto por ir la droga compartimentada con anotaciones que hace pensar que tenía destinatarios, como por unos apuntes con posibles precios y calidades de la droga», indica la Guardia Civil.

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