Los vendedores de Abastos de Santoña llevan tres meses esperando una respuesta

Los vendedores se ven obligados a transportar la mercancía en carretillas hasta el lugar donde tienen el puesto./
Los vendedores se ven obligados a transportar la mercancía en carretillas hasta el lugar donde tienen el puesto.
Santoña

Pidieron al Ayuntamiento poder meter sus vehículos a la plaza para descargar el género de seis a ocho de la mañana

Ana Cobo
ANA COBOSantoña

Desde hace poco más de un año los vendedores del exterior de la Plaza de Abastos, los de las verduras y hortalizas, se ven obligados a transportar la mercancía con ayuda de carretillas desde donde aparcan sus vehículos hasta el lugar en el que colocan sus puestos. Tras las obras de urbanización ejecutadas en esta plaza, el Ayuntamiento de Santoña les prohibió acceder a la misma con sus vehículos habilitándoles ocho aparcamientos en los alrededores - son más de una veintena de puestos - que solo pueden utilizar cada comerciante media hora como máximo. Toda la vida, los vendedores, que acuden los martes y sábados, habían entrado con sus vehículos al interior de la plaza para descargar la gran cantidad de mercancía que traen, sin embargo ahora tienen que aparcar las furgonetas y remolques en el entorno de la plaza y hacer tantos viajes les sean necesarios para colocar todos los productos. El Ayuntamiento alega que es una plaza pública y peatonalizada para justificar esta decisión.

Durante todo este año, el colectivo de vendedores se ha mantenido firme en su petición de poder introducir los vehículos para poder realizar su trabajo sin las actuales dificultades. El concejal de Santoñeses, Jesús Gullart, ha estado a su lado defendiendo su demanda. El pasado 23 de noviembre, los comerciantes consiguieron tener una reunión con el Ayuntamiento de la que, dijeron, salieron «ilusionados» al recibir «buenas palabras» al respecto.

El colectivo planteó al regidor la posibilidad de «poder acceder a este espacio en un horario concreto, que sería entre las 06.00 y las 08.00 de la mañana, sin causar ningún trastorno al carácter peatonal de la plaza, para poder descargar la mercancía. Concluido ese horario, la misma quedaría libre de vehículos durante el resto de la jornada». Entonces, el regidor, tras escuchar sus reivindicaciones, quedó con ellos en que el tripartito iba a estudiar esta propuesta para tomar una decisión definitiva asegurando que les daría una contestación en los «próximos días», ya sea para aceptar la petición o mantener la prohibición. El caso es que han pasado ya tres meses desde entonces y el alcalde no les ha respondido. Ni para bien ni para mal. Y los vendedores siguen esperando.

«Me comprometo a resolverlo de inmediato»

En el último Pleno, el concejal de Santoñeses le pidió a Abascal que «por favor, les haga llegar de una vez la decisión del Ayuntamiento en cuanto a la reunión que tuvieron». Y es que le recriminó que «con motivo de la celebración de el día del Aldeano hemos pedido respeto para ellos y su trabajo y los primeros que no están teniendo respeto hacia ellos son ustedes a la hora de contestarles, que es una obligación de cualquier administración». El regidor reconoció que Gullart tenía la razón, pero alegó que «es una tema con el tenemos dudas y no conseguimos consensuar una respuesta porque los portavoces del equipo de gobierno tenemos diferentes opiniones al respecto». Abascal se comprometió a «sentarnos de una vez y tomar una decisión clara para trasladársela a los vendedores. Ya sea permitiendo el acceso a vehículos a primera hora de la mañana pero sacándolos inmediatamente - sería una medida provisional para ver cómo funciona - o mantener los ochos espacios de aparcamientos habilitados en los alrededores para que descarguen». «Me comprometo a resolverlo de inmediato», reiteró.

Los comerciantes de Abastos siempre han mantenido que las plazas de aparcamiento son «insuficientes» para todos, ya que acuden con furgonetas y remolques y que solo pueden estacionar en ellas media hora. Por eso, piden un horario limitado para poder introducir los vehículos y sacar el género. Preguntados por este periódico muestran su malestar por la falta de respuesta. «Estamos un poco cansados porque estamos igual y sin una solución. Es una falta de respeto que en casi tres meses no nos han dicho nada». Reconoce que salieron «ilusionados» de la última reunión en la que se habló de un horario y probar si era posible. «Nuestras expectativas eran muy buenas. Entendemos que no es solo una decisión del alcalde y que la tiene que comentar con el resto. Pero todo se ha quedado en buenas palabras y no llegamos a una conclusión. Seguimos en el mismo punto». Cuentan que transportar las mercancías desde donde aparcan el vehículo a la plaza en invierno y con las lluvias es «duro», aunque también lo es en verano porque «traemos mucho género».

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