Adiós al cura del pueblo

Juan Jáuregui Castelo en una de sus dos facetas vitales, la de músico y compositor
Juan Jáuregui Castelo en una de sus dos facetas vitales, la de músico y compositor / DM
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Penagos y Santa María de Cayón despidieron a uno de sus párrocos más queridos y cercanos, el padre Juan Jáuregui

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLOPenagos | Santa María de Cayón

Parafraseando al padre Juan Jáuregui Castelo, «cada uno es autor de su propia historia», y él escribió la suya desde su profunda fe en la condición humana, desde su música y su religión, pero también desde la sencillez de sentirse orgulloso, por encima de cualquier otra cosa, de ser un simple cura rural. Cuentan aquellos que lo conocieron en esta vida y que le despidieron, esta semana, en su localidad natal de Galdakao que, sobre todo, era un hombre «sencillo», una persona «seria y asequible» y con la que era «fácil conectar» al instante.

La pasada semana los municipios de Penagos y Santa María de Cayón despedían al que fuera su párroco, durante los últimos 22 años. Allí compartió alegrías y tristezas; visitó enfermos, celebró bodas, comuniones, entierros o bautizos y fue feliz siendo lo que realmente quería ser desde joven «un sacerdote de pueblo». En su camino lo acompaño, durante todo este tiempo, su compañero y también párroco Leonardo Acevedo, con el que compartió las parroquias de la zona. Las suyas eran las de Sobarzo, Cabárceno y Santa María de Cayón, pero repartía mucha labor pastoral con las de su compañero en Penagos, Llanos, Arenal, Totero y Lloreda. «Los dos trabajábamos conjuntamente y nos ayudábamos en todas», aclara Acevedo.

La casa parroquial de Penagos, donde vivió sus últimos años, guarda intacta su impronta vital. Un viejo órgano marca 'Casio', y que llevaba a todas partes bajo el brazo, competía siempre con uno nuevo que le habían comprado y que seguía metido en su caja. Unos instrumentos que siempre tenía apoyados o cerca de un viejo escritorio abarrotado de miles de partituras musicales y muchos libros.

Y es que la música era parte importante de su vida, al igual que su vocación religiosa, ya que era difícil en él separar ambas cosas. «Prueba de ello es que fundó La Coral San Juan de Mata en Salamanca y la Escolanía Príncipe de Asturias en Ramales», recuerdan.

Desde joven tocó el piano y el órgano, además de cantar en la Escolanía de La Bien Aparecida y coros de Salamanca. Una dilatada formación musical que le llevó a grabar, tanto en conjunto como en solitario, más de 25 discos. Además, fue profesor de música en Corbán y el autor de los dos cantorales litúrgicos para la apertura de los últimos jubileos lebaniegos, en el año 2006 y 2017, bajo los títulos 'En la Cruz está la vida' y 'Nuestra gloria Señor, es tu Cruz', que se estrenó hace poco.

Otra de sus facetas, quizás la menos conocida entre sus vecinos, fue la de ser un prolijo autor de materiales litúrgicos y catequéticos, con la publicación de una extensa colección de tutoriales para religiosos, a los que dedicó «horas y horas» de su tiempo libre. De hecho, era un reconocido autor en el ciberespacio de páginas web, bloguero y colaborador de medios de comunicación digitales sobre estas temáticas, con miles de seguidores en todo el planeta.

Juan Jáuregui publicó en uno de sus últimos escritos una reflexión con la que nos deja: «Somos plenamente humanos y divinos, temporales y eternos».

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