La Brigada Malumbres

Mortesante y las montañas de Miera, que tantas veces dieron cobijo a los escondidos./Daniel Fernández
Mortesante y las montañas de Miera, que tantas veces dieron cobijo a los escondidos. / Daniel Fernández

Tras la muerte de 'El Cariñoso', el grupo de guerrilleros merachos se reorganizó en torno a las figuras de 'El Ferroviario' y 'Tampa'

DANIEL FERNÁNDEZ

Tras la muerte el 27 de octubre de 1941 de 'El Cariñoso'-cuando se encontraba escondido en Santander- y la caída, al día siguiente, de otros tres miembros de su grupo: los hermanos Lola y Marcos Lavín Gómez y de su primo Pedro Lavín Cobo en Peñacastillo, la banda del mítico escondido sufrió un duro golpe, pero esto no supuso, su desaparición definitiva del valle de Miera.

Los supervivientes se reorganizaron en torno a las figuras de Raimundo Casar Acebo 'Tampa' y Rafael Hazas Arce ' Ferroviario', único superviviente de la tragedia de 'Las Tarolas'; integrándose primero en la Agrupación Guerrillera de Santander y constituyendo, posteriormente, la que se conoció como Brigada Malumbres y que tuvo su campo de acción entre Matienzo, Miera, Cayón y la Vega de Pas. Esta brigada tomó su nombre del periodista Luciano Malumbres, director del periódico 'La Región': asesinado, por un falangista, antes de la guerra.

Entre 1942 y 1943, las acciones de esta guerrilla no tendrán tanto una finalidad política como de pura supervivencia, limitándose a acciones defensivas o al robo de suministros y dinero, fundamentalmente a falangistas o a personas vinculadas con el Régimen.

La brigada tomó su nombre del periodista Luciano Malumbres, asesinado a manos de un falangista

A finales de 1944, con la introducción de miembros del Partido Comunista de España (PCE) en la guerrilla y la esperanza de la intervención de las potencias occidentales, estos grupos se politizan más, y comienzan a participar en acciones de carácter ofensivo con la intención de desgastar al Régimen y provocar su caída.

Este tipo de actividad se reprodujo, con mayor o menor intensidad, hasta el verano de 1947, año en que comenzó el declive de la brigada por varias razones, entre ellas, la caída de varios de sus miembros; la decepción que supuso la no intervención de los países occidentales contra Franco; el aumento significativo de la represión y la lucha contra las guerrillas, que genero un fuerte desgaste entre sus redes de apoyo. No obstante, la puntilla para el grupo fue la muerte, a manos de sus propios compañeros, de uno de sus fundadores Raimundo Casar Acebo 'Tampa', en circustancias poco claras. Esta muerte nos indica las discrepancias y diferencias de criterio existentes dentro de la brigada, entre aquellos que querían intensificar la lucha y los que pretendían mantenerse más pasivos, o incluso abandonar la vida guerrillera y pasar a Francia.

En cualquier caso, 1947 sería prácticamente el final de la actividad guerrillera en los montes de Asón, Pas y Miera. La dureza de la vida en el monte, la feroz y cada vez más efectiva represión, la pérdida casi absoluta de apoyos y enlaces, junto con las decepciones políticas, tejieron una red que supuso la desaparición de unos hombres que tan sólo huyeron al monte para salvar sus vidas, 'los escondidos'.

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