MARE afirma que las aguas del Balneario causan el mal olor en la depuradora de Liérganes

Punto de desagüe de la depuradora directo al Miera, señalado por los vecinos como un lugar de vertido blanquecino y gaseoso/E.T.
Punto de desagüe de la depuradora directo al Miera, señalado por los vecinos como un lugar de vertido blanquecino y gaseoso / E.T.

La empresa pública, el Ayuntamiento y FCC Acualia acuerdan que la solución es que las aguas medicinales de la instalación no sigan conectadas a la EDAR

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLO

Las aguas minero medicinales del Balneario de Liérganes son las causantes del «mal olor» denunciado por los vecinos de Los Prados, donde se encuentra la estación depuradora (EDAR). Así se reconoce en el informe realizado por Medio Ambiente, Agua, Residuos y Energía (MARE), respecto a las denuncias vecinales de vertidos malolientes al río Miera a través del desagüe de la estación. La solución, según los técnicos, está en el desvío de estas aguas a otro lado, fuera del proceso depurativo. El Balneario ya se ha comprometido a redactar un proyecto y redirigir este vertido «inocuo» para el río.

Son parte de las conclusiones a las que se han llegado tras la elaboración de un informe sobre el origen de los vertidos «blanquecinos y vaporosos» denunciados por los vecinos de Los Prados. El Ayuntamiento de Liérganes fue ayer el epicentro de una reunión a tres bandas, entre los responsables municipales, la dirección de MARE y la empresa que gestiona las instalaciones, FCC Acualia, para analizar las causas y poner encima de la mesa soluciones.

La primera de ellas, que se ha tomado de mutuo acuerdo, es que el Ayuntamiento requiera al Balneario que desconecte el vertido de las aguas minero medicinales de la conexión con la EDAR, vertiendo sólo las residuales. Un acuerdo, al que no se ha opuesto la empresa que gestiona la entidad termal, que ya ha mostrado «toda la disposición» a presentar un proyecto cuanto antes para separar las aguas. Así lo afirmó ayer el alcalde de Liérganes, Santiago Rego, quien expresó que las partes se habían levantado «satisfechas» de la reunión. Asimismo, incidió en que el vertido es «inocuo» y no causa ningún daño al río Miera.

Medio Natural multa a Liérganes por el vertido, pero el Ayuntamiento presenta alegaciones

Según los técnicos de MARE, el problema del mal olor que detectaron los vecinos se debe a que este agua contiene una concentración de sulfatos que se puede transformar durante el proceso depurativo en ácido sulfídrico. «Eso es lo que provoca ese mal olor como a huevos podridos», comparó ayer a éste periódico, la directora de Explotaciones de MARE, María Saiz. Esta responsable, al igual que el alcalde, también destacó «la conformidad y colaboración» por solucionar el problema generado por parte de todos.

El siguiente paso será que el Balneario presente el proyecto de separación de esas aguas canalizadas a la depuradora, volviendo al estado anterior de vertido al río. Un proceso que, según las partes, no causará perjuicio a la cuenca, al tratarse de «aguas naturales».

Tras la separación de las aguas, tanto la empresa que gestiona la depuradora como MARE, harán un seguimiento de la instalación para corregir cualquier situación que se pueda dar, derivada de un mal funcionamiento de la misma, si se diera el caso.

Respecto a problemas anteriores de la depuradora, desde MARE se aseguraba ayer que lo desconocían, aunque insistieron en que, una vez que se regularice la situación, se corregirá el problema.

Denuncia de Medio Natural

Otro de los elementos novedosos, por desconocidos, que se discutieron en la mesa a tres bandas, fue la incoación de un expediente sancionador por parte de la Dirección General de Medio Natural, en la que se multa al Ayuntamiento por el vertido en este punto en el año 2016. La notificación llegó al Ayuntamiento, el pasado 25 de octubre, y ha sido recibida con «sorpresa e incredulidad» por parte de los responsables municipales, que la califican como «un despropósito jurídico por su falta de motivación», explican.

En el expediente, firmado por el director general de Medio Natural, Antonio Lucio, se advierte al Ayuntamiento de la emisión del vertido al cauce y de la imposición de una sanción de hasta 2.100 euros. En este sentido, el Consistorio anunció que se habían presentado ya alegaciones al requerimiento al considerar que «no está motivado», principalmente porque Medio Natural «carece de competencias» en esta materia, ya que es Confederación Hidrográfica del Cantábrico quien ha de actuar. Además, explican que, en el escrito, se habla de «hechos constatados el 8 de octubre de 2016», sin que haya llegado analítica alguna al Ayuntamiento. «No se nos ha dado traslado de los análisis, ni de los vertidos por lo que esta misma ausencia de datos para defendernos consideramos que hace nula la resolución», opinó Santiago Rego.

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