La Universidad de Salamanca busca la sociedad perfecta en el pueblo de Sangas

Uno de los grupos, junto al bosque, reconstruye las sociedades primitivas./Héctor Ruiz
Uno de los grupos, junto al bosque, reconstruye las sociedades primitivas. / Héctor Ruiz
Soba

El proyecto, al que se han unido los universitarios este fin de semana, surgió en 2004 en las clases de filosofía del Instituto La Granja de Heras

Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZSangas

Platón propuso dividir la sociedad en artesanos, guerreros y gobernantes. Desde la Grecia clásica se ha tratado de conseguir un modelo de sociedad utópico, y desde hace 14 años también lo intentan los alumnos del IES La Granja de Heras (Medio Cudeyo) con 'En busca de la sociedad perfecta'. Ellos ya lo hicieron en noviembre y este fin de semana la Universidad de Salamanca ha seguido su ejemplo al unirse a la iniciativa para elaborar un proyecto de innovación docente.

Tres días para recrear la evolución de la sociedad desde los primitivos cazadores recolectores hasta la actualidad. Es decir, transcurren 10.000 años en el laboratorio social de Sangas (Soba), que pretende mostrar a sus participantes la historia de la manera más realista posible. Lorena López es una de esas alumnas del instituto de Heras que, mientras cursaba bachillerato hace cinco años, formó parte de estas convivencias. Desde entonces, ha estado todos los años ligada al proyecto, participando como monitora. Ahora ha conseguido que la Universidad de Salamanca, donde actualmente cursa el Grado de Filosofía, se sume a ella y financie con 800 euros parte de la experiencia de 33 alumnos en Sangas.

La mayoría de ellos son compañeros de López, pero también los hay de otras materias como Psicología, Sociología o Trabajo Social. «Igualmente podría ser interesante para futuros economistas porque en la letra pequeña de cada plan político siempre hay intereses económicos», recalca Vidal Rodríguez, el profesor de La Granja que en 2005 puso en marcha este proyecto con su clase de bachillerato.

Los alumnos deben involucrarse por completo para cubrir las necesidades básicas

La idea de Rodríguez siempre ha sido llevar a la práctica las lecciones que imparte en el aula y ofrecer un acercamiento más empírico a la materia. Los participantes experimentan diversas situaciones, desde conseguir alimento, abrigo o subvenciones hasta, por ejemplo, formar un gobierno. Todo ello de una manera inmersiva que les hace enfrentarse a situaciones de abuso de poder, desigualdad económica o violencia. Tal y como explica Rodríguez, «no se trata de un juego de rol, porque no asignamos un papel, cada uno debe luchar por su puesto en la sociedad».

«Los universitarios tienen ideas que no surgieron con los alumnos de instituto» Vidal Rodríguez | Profesor Filosofía IES La Granja

Objetivo conseguido

Hace unos años, el profesor aspiraba a que su proyecto calase en otros centros, y lo ha conseguido. Por el momento, 'En busca de la sociedad perfecta' ya se ha probado en otros institutos de Cantabria, Toledo y Valladolid; a los que ahora se ha unido la Universidad de Salamanca. A lo largo de este tiempo, ninguno de los laboratorios se ha desarrollado de la misma manera, el motivo es que «una vez que empieza el juego, los participantes son libres de hacer lo que quieran», destaca Rodríguez. Además, en esta edición todavía se pueden encontrar más diferencias. «Los universitarios plantean más preguntas, los alumnos de bachillerato nos ceñíamos más a las reglas y no se nos ocurrían tantas estrategias», reconoce Lorena López.

El juego siempre consigue implicar activamente a los participantes, sea cual sea su nivel de estudios. Uno de los motivos es que intentan «crear condiciones que obliguen a todos a mantener relaciones sociopolíticas entre ellos», insiste el profesor de Filosofía. Además, se pretende que se muevan en los mismos códigos. «Nunca he juntado en esta actividad a los alumnos de primero y segundo de Bachillerato, mucho menos se me ocurría reunirlos con los universitarios», explica Rodríguez.

«Me he dado cuenta de que los filósofos hablamos mucho y hacemos poco» Fernando Doce | Estudiante Máster Filosofía

Toda la actividad transcurre en el pueblo de Sangas. Al principio, en la época de los primitivos recolectores, la vida se desarrolla en el bosque. Ahí formarán cinco tribus, construirán un refugio y lucharán por conseguir alimento. Más tarde, el juego se traslada al albergue, donde la sociedad comienza a hacerse más compleja con la aparición de distintas instituciones y la formación de un gobierno. «Desde los centros educativos tenemos que promover este tipo de actividades empíricas. Muchas veces pensamos que los jóvenes son personas apáticas, pero es impresionante lo que se han llegado a implicar los chicos», asegura Ana Cuevas, profesora de Filosofía de la Universidad de Salamanca. A pesar de su esfuerzo, ningún grupo, sea del nivel que sea, ha conseguido en estos años dar con la clave para instaurar durante tres días un sistema estable y de agrado para todo el mundo. Parece que el objetivo de los antiguos griegos seguirá siendo una utopía.

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