Vecinos de Solórzano, hartos de soportar el ruido que causa la subestación eléctrica

Los vecinos de Fuente Las Varas ayer junto las autoridades locales en la protesta a las puertas de la subestación/E.T.
Los vecinos de Fuente Las Varas ayer junto las autoridades locales en la protesta a las puertas de la subestación / E.T.
Solórzano

Denuncian que Red Eléctrica ha incumplido su compromiso para instalar pantallas que frenen el «zumbido»

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLO

«Queremos tranquilidad y soluciones», rezaban la pancartas con la que los vecinos de Fuente Las Varas en Solórzano protestaron, ayer, contra los «zumbidos» que proyecta y propaga sobre sus casas la subestación eléctrica de esta localidad y que «no nos deja vivir en paz», resumieron. Una veintena de afectados se concentraban ayer frente a las instalaciones de Red Eléctrica de España (REE), para que la empresa acceda a la colocación de pantallas acústicas, tal y como -aseguran- que se comprometió con ellos y con el Ayuntamiento hace meses.

Por su parte, la compañía insistió ayer en que la subestación «cumple» con los parámetros permitidos de ruido y están «dentro de la legalidad», negando las irregularidades de la instalación que, un día antes, les atribuían los ecologistas. Además, según explicó el delegado de la zona norte de REE, Antonio González, la compañía ha descartado instalar las pantallas acústicas que reclaman los vecinos, porque la inversión de «150.000 euros» - aunque se hiciese como quieren ellos- «no serviría para nada», ya que , según «los expertos», no se produciría una reducción del ruido y la afección acústica sería «la misma». La empresa justifica que se han tomado también varias medidas «correctoras» como un apantallamiento vegetal y se ha instalado un sistema de riego, además de reducir el impacto lumínico por la noche.

Pero para los vecinos no es suficiente, porque sufren a diario la molestia de un «rum- rum» continuo, que se amplía por el efecto de propagación de la orografía del valle. Algo que la misma empresa les llegó a «reconocer» en aquella reunión, cuando «nos prometieron» las pantallas. Además, se agarran a que fue REE quien propuso esa solución, explicándoles que «ya lo habían hecho en otros sitios», apostillan.

REE afirma que el nivel de ruido está dentro de lo legal y que apantallar no es la solución allí

«Como un cencerro»

«Es cómo tener un cencerro al lado», afirma rotundo Mateo Fernández, uno de los afectados, para describir el ruido que soportan a diario. «Sobre todo cuando no hay viento», apostilla Miguél López, el vecino de la Peña donde ya no se posan los buitres en hilera, y también, el habitante más afectado por la propagación de las vibraciones de la subestación. «El caso es que cuando vinieron a hacerlo nos lo pusieron todo color de rosa», se lamentaban ayer otros de estos afectados.

La subestación que contó, en su momento, « con todas las autorizaciones» para su construcción está instalada en una zona de valle con poca población y, para ellos, ese es el problema, que son pocos. «Sabemos que somos cuatro y que en algún sitio se tenía que hacer esto, pero tenemos derecho a vivir tranquilos, solo pedimos que lo solucionen», reclamaba ayer su portavoz, Miguél López.

La alcaldesa de Solórzano, Gema Perojo, junto a concejales de la Corporación, acompañó ayer a los afectados como muestra de «apoyo» a sus reivindicaciones, tras recordar que REE «se comprometió» a instalar las pantallas. Perojo, apostó por seguir manteniendo abierta la vía del «dialogo» con la empresa para tratar de llegar a una solución.

Representantes de Ecologistas en Acción acudieron también ayer a la protesta y animaron a los vecinos y al Ayuntamiento a acudir a la vía judicial, si fuera necesario.

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