La muerte llega más tarde en las comarcas del interior que en la costa

Vecinas de Lamasón, donde la esperanza de vida es muy alta/Celedonio Martínez
Vecinas de Lamasón, donde la esperanza de vida es muy alta / Celedonio Martínez
Lamasón

Varios estudios demuestran que la geografía es un factor clave en las diferencias en la edad media de defunción en Cantabria y España

Gonzalo Sellers
GONZALO SELLERSLamasón

Ahora que el cáliz de la vida eterna se busca en las clases de spinning y en las hamburguesas de tofu, dos estudios demuestran que la geografía también es un factor clave para retrasar la edad de defunción. A la pobreza, la alimentación, la genética, los malos hábitos y el ejercicio hay que añadir ahora el lugar donde uno vive para saber si morirá más tarde o más temprano. Porque no es lo mismo residir en la costa que en el interior. Al menos eso concluye el estudio presentado por el Instituto Cántabro de Estadística (Icane), que refleja una clara diferencia histórica entre la población del litoral y la de las comarcas del centro y sur de la región. La esperanza de vida es mayor en el interior, tanto en los hombres como en las mujeres, aunque la distancia se ha ido reduciendo en los últimos años.

EDAD MEDIA DE DEFUNCIÓN EN LA COSTA

Zona / Hombres / Mujeres

Santander / 76,9 / 83,7

Arco metropolitano de Santander / 75,7 / 84,3

Área de influencia de Torrelavega / 75,4 / 83,5

Comarca costera occidental / 77,0 / 84,8

Comarca costera oriental / 75,6 / 82,1

Total costa / 76,4 / 83,5

En esos pueblos en los que avanza la despoblación, los jóvenes se marchan y el sector ganadero se marchita, ellos viven una media de 77,8 años y ellas 84,7. Un año más que los que residen en las nuevas urbanizaciones construidas cerca de la costa o en las localidades más pobladas de la región, mayoritariamente situadas a un paso del mar. Hay ejemplos mucho más drásticos, como los ocho años de diferencia que hace solo un lustro había entre los vecinos de Potes y los del Arco de la Bahía de Santander. Casi una década más de esperanza de vida. Eso se ha ido atenuando, pero todavía persiste esa desigualdad. Viven seis años más en el Alto Asón que en Miengo o Suances, por citar algunos municipios litorales.

El caso del Alto Asón es curioso. Es la zona donde más tardan en morir los hombres (81,5) y menos las mujeres (81,6). En cualquier caso, un ejemplo de longevidad en Cantabria. Aquí no tenemos ni colesterol ni problemas de esos. Se come mucho y bien, pero se quema todo en el campo. Se trabaja mucho más en el interior. En casa y fuera. La gente del campo es más dura, señala el alcalde de Arredondo, Leoncio Carral. El regidor se muestra preocupado por el envejecimiento de la población en la comarca –en el colegio solo tenemos 25 niños–, pero tiene claro que la gente resiste mejor los años. El clima tendrá algo que ver. Y la humedad y el aire. Aquí todo es natural. Respiramos aire puro, no hay nada de contaminación, explica orgulloso.

En todo el país

El estudio del Icane no ofrece una explicación científica a la mayor esperanza de vida en el interior, pero es un fenómeno que se extiende a todo el país. En un informe realizado por el BBVA queda patente como en el Norte se vive más tiempo que en el Sur, pero también que esa diferencia queda mucho más acentuada al enfrentar la edad de defunción en la costa andaluza (81,4 años) y el litoral valenciano con la de Castilla y León (83,7), Madrid (84) o Navarra (83,8).

EDAD MEDIA DE DEFUNCIÓN EN EL INTERIOR

Zona / Hombres / Mujeres

Alto Asón / 81,5 / 81,6

Campoo y los Valles del Sur / 78,0 / 85,8

Liébana / 79,7 / 84,5

Valle alto y medio del Besaya / 78,2 / 83,7

Valle del Nansa / 79,8 / 87,6

Valle del Saja / 75,4 / 85,3

Valle medio del Pas y del Pisueña / 75,5 / 84,8

Valles altos del Pas y del Miera / 73,8 / 84,3

Total interior / 77,8 / 84,7

La peor distribución de la mortalidad en determinadas regiones del país, dice el banco en su estudio, puede tener su origen en una interacción entre factores de tipo social, ambiental, laboral, económico o sanitario. No es casualidad, por tanto, que las mujeres de Zamora tengan la esperanza de vida más alta y que les sigan las de Salamanca y Guadalajara. En el caso de los varones, los más longevos son, precisamente, los de Guadalajara, seguidos de los de Soria (81,03). Otra vez la diferencia entre el interior y la costa.

De nuevo en Cantabria, la comparación entre las comarcas del centro y el sur con el litoral se reflejan también en el número de muertes. Las defunciones aumentaron un 3,5% en las localidades marineras y, por el contrario, bajaron un 2,8% en el interior. Analizando el fenómeno más detalladamente, se observa que las zonas en las que la mortalidad ha disminuido, son los Valles Altos de Pas y Miera, el Valle Alto y Medio del Besaya, Campoo y los Valles del Sur y la Comarca Costera Oriental. En cuanto al mes del óbito, las defunciones aumentan durante los meses más fríos, noviembre, diciembre, enero, febrero e incluso marzo.

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