El verano agrava el bloqueo en Urgencias al elevar la media a 470 pacientes diarios

Entre julio y agosto, acudieron a Urgencias de Valdecilla 29.446 personas
Entre julio y agosto, acudieron a Urgencias de Valdecilla 29.446 personas / Andrés Fernández
  • Valdecilla retomará este mes el plan para atajar el «problema» que arrastra el servicio, que en julio y agosto sufrió el efecto de la falta de sustitutos en Atención Primaria

El verano frena el ritmo de la actividad quirúrgica y los ingresos programados de cualquier hospital -es la justificación del cierre de camas en el periodo estival-, pero a la vez dispara las urgencias. Y Valdecilla no es la excepción.

De la imagen de pasillos abarrotados y de los testimonios de largas esperas al pie de una camilla han dado buena cuenta los propios usuarios. Durante los dos últimos meses, se ha multiplicado la afluencia de pacientes en Urgencias hasta llegar a una media diaria de 470, cuando el resto del año gira en torno a 350 -salvo en la época de virus respiratorios y gripe, que es cuando se alcanza el pico máximo del invierno-, tal y como confirma la Dirección del hospital.

Aunque puede haber una percepción generalizada de más atasco de lo habitual en estas fechas, las cifras de asistencia y el volumen de ingresos no difieren de los datos de 2015. Entre julio y agosto, acudieron a Urgencias de Valdecilla 29.446 personas, 116 menos que el año pasado (29.564).

«Ha habido veranos peores», apuntan desde el servicio. Sin embargo, «sí que se ha notado un aumento de pacientes mayores con pluripatología y comorbilidad», reconoce el subdirector médico, Gonzalo Pérez Rojí. Este perfil requiere más cuidado, más pruebas y más tiempo de observación, lo que acaba desencadenando el bloqueo en aquellas jornadas marcadas por la acumulación de urgencias de golpe y en horas críticas del día (la tarde-noche lo suele ser).

Desde el hospital interpretan que ha repercutido de forma negativa la falta de sustitutos en Atención Primaria. Si un paciente llama a su centro de salud y no le dan cita en una semana acabará acudiendo directamente a Valdecilla si la dolencia persiste. Y lo mismo si le coincide que encuentra el servicio de Urgencias del Alisal (SUAP) saturado, que no es infrecuente.

Eso explica por qué la tasa de ingresos apenas representa un 12% de los casos que entran por la puerta de Urgencias. Concretamente, entre julio y agosto fueron hospitalizados 3.593 pacientes (3.711 en 2015), mientras que la cifra de personas que se acaban marchando sin ser vistos ha crecido de los 400 del verano pasado a los 600 de los dos últimos meses. En la frecuencia de las urgencias pediátricas en su primer verano desde el cierre de la Residencia Cantabria, «no ha habido cambios significativos».

Pérez Rojí admite que «todos los veranos aumenta la demanda de Urgencias por el incremento de población turística, pero se suele acudir sobre todo por causas múltiples de carácter banal, como traumatismos y lesiones más propias de las actividades de ocio al aire libre, así como alergias, infecciones...» El equipo de Urgencias sabe que el récord del año se lo lleva el primer lunes de agosto, y siempre se prepara para el aluvión.

Este verano, el primero del nuevo Valdecilla abierto y con las Urgencias pediátricas alojadas junto a las de adultos -el balance es la suma de las dos-, a las cuestiones de baja intensidad previsibles se ha añadido el impacto de los mayores con varias patologías crónicas, lo que ha agravado las situaciones de saturación que arrastra el servicio desde hace tiempo, con días y horas punta en los que el 'tapón' está garantizado.

Planes en curso

Desde el área de Medicina Interna, apuntan que el aumento de ancianos pluripatológicos es una tendencia continua «paralela al progresivo envejecimiento poblacional». No en vano, el 80% de sus pacientes tiene más de 80 años, lo que justifica el plan de atención a la cronicidad puesto en marcha por la Consejería de Sanidad.

«El objetivo es identificar a este segmento de pacientes propensos a recaídas, que se descompensan periódicamente y acuden varias veces al año al hospital (frecuentadores), y facilitar la continuidad asistencial para tratarles a tiempo y evitar su ingreso», explica el jefe del departamento de Medicina Interna, Jesús González Macías.

Para ello, cada centro de salud estará en contacto con un internista -el plan piloto se introdujo en Camargo y Bezana-, de tal forma que en caso de descompensación pueda derivarse a Valdecilla sin necesidad de pasar por Urgencias, bien para ingreso normal o en las camas específicas de la nueva Unidad de Frágiles.

Atajar el «problema» de Urgencias es la máxima prioridad que tiene señalada en su agenda el gerente del hospital, Julio Pascual, una vez finalizado el traslado de las Tres Torres. Antes del verano hubo un primer amago de buscar soluciones. Aquellos primeros pasos del plan para aligerar Urgencias apenas se quedaron en la idea. Por eso, este mes se retomará el diseño de la estrategia que pretende cambiar la dinámica del servicio y que requiere adaptar la forma de trabajo de todo el hospital. La Gerencia es consciente de que la tarea no va a ser fácil, más aún tras toparse con las reticencias iniciales, pero considera que es urgente tomar medidas.