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Las medusas gigantes vuelven a Santander

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Estos dos hombres se encontraron con una gran medusa en la Segunda Playa de El Sardinero.

  • en el sardinero y en los peligros

  • Desde el Museo Marítimo quitan importancia al tamaño porque son de la especie Rhizostoma y apuntan a que "no es raro" que aparezcan en la costa en esta época del año

Si usted está dando un paseo por las playas de El Sardinero o por Los Peligros y ve medusas gigantes en la orilla, no se asuste. Tampoco las toque. Desde el Museo Marítimo del Cantábrico aseguran que las dimensiones que presentan no son alarmantes porque "hay medusas de todos los tamaños y estas en particular son de la especie Rhizostoma, características por su gran envergadura y comunes en esta época del año".

El director de este organismo, Gerardo García-Castrillo, es conocedor de que estos días ha aparecido algún ejemplar en la costa santanderina, algo a lo que no da ningún tipo de importancia porque es consciente de que estas especies son de dimensiones que pueden llamar la atención, pero sin más. Lo que sí recomienda, igual que el coordinador de Salvamento de Cruz Roja, Agustín Salan, es que si no se saben manipular es mejor no tocarlas. Si se llega a tener contacto físico con éstas, igual que con cualquier otro tipo de medusas, recomiendan lavar rápidamente la zona con agua salada, nunca dulce, y aplicar después una base ácida como vinagre o amoniaco rebajado. Para que el 'herido' se quede más tranquilo, recuerdan que en los puestos de los socorristas atienden estos incidentes igual que en los centros de Salud, y es que Salán recuerda que el servicio de Cruz Roja en las playas acaba el próximo fin de semana y que entre semana ya no trabajan. El coordinador de los socorristas de Cruz Roja, igual que el director del Museo Marítimo, ha visto medusas gigantes en las playas de Cantabria y sabe que el tamaño no es sinónimo de que sean más peligrosas, pero insiste en que es mejor no tocarlas.

García-Castrillo explica que este tipo de medusa responde al nombre de 'Rhizostoma' y son de un tamaño generoso si se compara con las que estamos acostumbrados a ver en las playas de todo el país. Las 'Rhizostoma' pueden llegar a tener 100 centímetros de diámetro, y su 'umbrela' puede ser de color entre blanquecino, amarillo o rosa, con el borde azul. Precisamente así son las que han aparecido tanto en las playas de El Sardinero como en Los Peligros. Esta especie no tiene tentáculos al uso sino ocho fuertes 'brazos' que se unen en la zona superior formando una estructura parecida a la de una coliflor.

¿Qué hacemos si nos encontramos un 'bicho' así en la playa?

Una de las preguntas que se hacen los bañistas que encuentran medusas en las playas es a quién avisan, qué deben hacer. Existe un vacío protocolario al respecto, pero García-Castrillo apunta que es el servicio de limpieza de playas del Ayuntamiento de Santander quien debe encargarse de retirarlas. Lo que también reconoce es que muchos ciudadanos llaman al Museo Marítimo cuando creen que lo que tienen no es normal. En función de la 'rareza' del hallazgo, los investigadores del Museo pueden recogerlas y llevarlas a su laboratorio, pero en el caso de las medusas gigantes que han aparecido estos días en la costa santanderina no han tomado ninguna medida al respecto porque no son raras y ya presentaban un estado muy deteriorado.

¿Por qué hay cada vez más?

El aumento global de las poblaciones de medusas es un hecho que preocupa a los bañistas e intriga a los científicos. El director del Museo Marítimo del Cantábrico, Gerardo García-Castrillo, reconoce que se barajan varias teorías al respecto y una puede ser el tan nombrado cambio climático. El aumento de la temperatura del agua y otros aspectos relacionados con la propia biología de las medusas adultas son objeto de investigación. De hecho, un equipo de científicos liderado por el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Universidad de las Islas Baleares y CSIC) da una vuelta de tuerca a este fenómeno asegurando que el aumento de infraestructuras como puertos y plataformas petrolíferas están favoreciendo la proliferación de estos animales. Mientras las comunidad científica investiga los motivos, una máxima se repite con eco: "Si no sabes cómo tocarlas, no lo hagas".